Local · Inmigración
Aumento menores obedece a más flexibilidad frontera por comercio
Publicada en MeliYa el 15 de agosto de 2002
Melilla, 15 ago (EFE).- El delegado del Gobierno en Melilla, Arturo Esteban, reconoció hoy que el incremento de entradas de menores marroquíes registrado en las últimas semanas obedece al sistema de "mayor flexibilidad" que existe en el control fronterizo para no perjudicar al comercio.
Esteban recordó a los periodistas que a finales de junio, y tras las protestas de los comerciantes de la ciudad autónoma por la caída de sus ventas, acordó con los agentes sociales establecer un sistema "más flexible" en el control fronterizo, y señaló que "si abrimos un poco la mano por mantener el comercio, está claro que tenemos la otra consecuencia", en referencia a las entradas de menores.
Dijo que "hay constancia" de que "muchos" de los menores acogidos por la ciudad autónoma entran a Melilla por la frontera acompañados de sus familias, que luego se van, por lo que aseguró que sí ordenará que por la frontera no pudiesen entrar menores acompañados "o de cualquier otra manera", es "muy difícil que puedan entrar en Melilla salvo que vengan a nado".
Esteban indicó que para que no entrasen más menores marroquíes "bastaría con dar esa orden", aunque apuntó que el "problema" es "conjugar lo que reclama la sociedad civil con los intereses que España tiene a través de su frontera", lo que dijo que se trata de "un difícil equilibrio que es en el que nos movemos, y, a veces, es incomprendido".
Señaló que se continuará con este sistema fronterizo hasta el 30 de septiembre, fecha en la que se comprometió con los agentes sociales a hacer una "valoración" de las medidas y de sus consecuencias, aunque apuntó que "por el momento" están teniendo como "mayor problema" la entrada de menores, ya que en la inmigración adulta se ha producido un incremento "no digno de tener en cuenta" y tampoco en la inseguridad ciudadana.
Explicó que en materia de menores ahora se están controlando "aspectos operativos" como el comprobar si "hay alguien detrás de las entradas de menores", a la vez que aseguró que el hecho de que muchos vengan a Melilla acompañados por sus familias y luego se queden solos "demuestra que se trata de un fenómeno de inmigración, y no de menores desamparados".
Por su parte, el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda (UPM), reconoció que los centros de acogida vuelven a estar "saturados" por las entradas de nuevos menores, aunque confió que las obras que se adjudicaron esta semana para reunificar los centros en el Fuerte de la Purísima con la construcción de nuevos módulos ayuden a "paliar" la situación.
Estas obras, que se adjudicaron a la empresa Dragados y estarán acabadas en un año, supondrán una inversión de 1,2 millones de euros y consistirán en la construcción de cuatro nuevos módulos independientes con capacidad para unos 80 menores, "unas instalaciones modernas y con servicios actuales", indicó.