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Cultura recupera una antigua imagen de la Virgen de la Peña albergada en la Iglesia de la Concepción

El patrimonio imaginero del templo más antiguo de Melilla sufre importantes daños por los problemas de humedad

Publicada en MeliYa el 10 de octubre de 2002

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Tras casi año y medio de trabajos a cargo de Marta Regojo, autora de las restauraciones en 1999 del Nazareno y la Virgen de los Dolores, la Iglesia de la Purísima Concepción ha podido recuperar recientemente la imagen de la Virgen de la Peña, de principios del siglo XVIII, que se ubicará en un futuro Museo Sacro que se va a inaugurar en el Conventico Capuchino junto a otras obras de la imaginería melillense y objetos de culto. La Virgen, de estilo barroco, se ubicará provisionalmente en el interior de la Iglesia hasta la creación de este Museo el año próximo, según ha indicado el Guardián del Convento Capuchino, Fray Fernando Linares.

Cristo de la Vera Cruz La restauración de esta imagen se produce en un momento en el que otras tallas de la misma Iglesia sufren daños importantes y están pendientes de futuras restauraciones. Entre las más afectadas se encuentra la del Cristo de la Vera Cruz, considerada una de las de mayor valor artístico de la Parroquia de la Purísima Concepción, cuyo deterioro alcanza principalmente a la madera y la policromía y requeriría un tratamiento urgente que será solicitado a la Consejería de Cultura. La obra, de autor anónimo, es conocida por la leyenda sobre su origen, que describe su llegada a Melilla con las tropas del conquistador de la ciudad Pedro de Estopiñán en 1497. Sin embargo, el estilo gótico y su pureza manierista confirman su creación posterior, posiblemente por encargo de la primitiva Cofradía de la Vera Cruz.

Otras restauraciones Los problemas de conservación afectan también a otras imágenes de la Purísima Concepción como la de la Virgen del Carmen, del siglo XVII, atribuida al escultor antequerano Diego Márquez. La obra, situada actualmente frente al altar mayor de la Iglesia, necesita una restauración que podría ser solicitada también a la Consejería de Cultura, para el tratamiento de la policromía y un estudio técnico de los daños en la madera. En proceso de restauración se encuentran un Crucificado del siglo XVII de extraordinario valor artístico, similar al del Cristo del Púlpito, tratado recientemente por la restauradora Marta Regojo.