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Gobierno advierte de que no permitirá a marroquíes nueva acampada

Publicada en MeliYa el 4 de septiembre de 2002

Efe

Melilla, 4 sep (EFE).- El Gobierno melillense advirtió hoy que no tolerará la instalación de campamentos en terreno público y sin condiciones higiénicas, ante el anuncio de los 22 jóvenes marroquíes que fueron obligados a levantar su campamento de protesta para reclamar su regularización de volver a organizarlo.

Según anunció hoy el presidente de la Asociación Pro Derechos de la Infancia (Prodein), José Palazón, una ONG de Almería enviará esta semana a Melilla una carpa para instalarla en el mismo lugar de donde se les desalojó la semana pasada, en las inmediaciones del cementerio musulmán.

Desde que la Policía Local les obligó a levantar el campamento y les retiró sus enseres, estos jóvenes duermen "a la intemperie", según Palazón, en las inmediaciones del cementerio, porque en su mezquita se les da de comer y se les permite asearse.

El presidente del Gobierno melillense, Juan José Imbroda (UPM), dijo hoy a preguntas de Efe que "se aplicará la Ley rotundamente y se les volverá a desalojar, porque no se puede montar un campamento sin las condiciones higiénicas necesarias y en un terreno que pertenece a la Ciudad Autónoma".

Añadió que estos marroquíes están en la ciudad de forma ilegal por lo que "deben estar en su país", por lo que el Ejecutivo autónomo pidió a la Delegación del Gobierno que los "expulse a Marruecos".

Imbroda comentó también que los miembros de Prodein "parecen unos enemigos de Melilla", ya que promueven la instalación de campamentos ilegales habitados por indocumentados.

Estos 22 jóvenes dejaron de ser acogidos y tutelados por la Ciudad Autónoma -algunos llevan varios años residiendo en Melilla- al cumplir la mayoría de edad, por lo que se vieron en la calle y se alojaron en tiendas de campaña cedidas por varias ONG en las inmediaciones del cementerio musulmán.

La acampada duró un mes, ya que el pasado 28 de agosto la Policía Local les obligó a retirar las tiendas de campaña y los toldos y a la mañana siguiente les requisó el resto de sus enseres para evitar que volvieran a instalarse.