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Gobierno defiende turismo como alternativa comercio con Marruecos

Publicada en MeliYa el 15 de agosto de 2002

Efe

Melilla, 15 ago (EFE).- El clima, las playas, los contenidos culturales, los deportes náuticos y la gastronomía hacen que Melilla pueda convertirse a corto plazo en un "destino singular" en el mercado europeo, algo por lo que apuesta el Gobierno autónomo como alternativa al comercio con Marruecos, base de su economía.

Así lo afirmó, en una entrevista con Efe, el viceconsejero melillense de Turismo, Javier Mateo (UPM), quien se mostró "convencido" de que el desarrollo de este sector es "la alternativa clara en la economía de Melilla" una vez que el comercio con Marruecos está en recesión por su progresivo desarme arancelario, que culminará en 2010.

Mateo sostiene que la ciudad norteafricana puede beneficiarse del "desgaste" de otros destinos tradicionales de la costa española y del interés del viajero europeo por conocer "lugares nuevos y singulares".

Por sus pequeñas dimensiones, 12,33 kilómetros cuadrados, se configura como destino "ideal" para pequeñas escapadas o vacaciones cortas en las que aprovechar el segundo patrimonio arquitectónico modernista de Europa, pequeños cruceros con encanto, práctica de deportes náuticos, playas de arena blanca, un clima que ofrece 19 grados de media de temperatura al año y la posibilidad de cruzar al desierto marroquí, apuntó.

Desde que se planteó este reto al llegar al cargo en julio de 2000, Mateo asegura estar "orgulloso" de haber "marcado una línea concreta y definida de actuaciones para desarrollar políticas turísticas que permitan que Melilla sea un destino reconocido a corto o medio plazo".

Apostó por el turismo de cruceros, que vivió momentos de esplendor hasta los atentados contra Estados Unidos y la recesión de países emisores como Alemania, y consiguió inversiones externas privadas para la construcción de hoteles de cuatro estrellas y públicas, con el Plan de Dinamización Turística que supone una inversión de 3,2 millones de euros en tres años.

A ello se añaden los programas específicos de Turespaña y la organización con Iberrail y Air Nostrum de paquetes turísticos y viajes a precios reducidos para fomentar las visitas.

Por ello, ahora se considera a Melilla como un "destino emergente", que encuentra "trabas en el camino" como la crisis de la Isla del Perejil, que originó un "cierto receso", señaló Mateo.

El viceconsejero reconoció que "queda mucho por hacer" en infraestructura, especialmente para cubrir el déficit de plazas hoteleras -sólo se dispone de 1.100- y para mejorar las condiciones del aeropuerto, en la captación de nuevos movimientos de viajeros y en la creación de otros atractivos.

También hay asignaturas pendientes dentro del propio Gobierno autónomo, como la falta de personal de la Viceconsejería y la ampliación de un presupuesto "muy insuficiente", que para este año es de 480.809 euros.

Pese a todo, Mateo está "seguro" de que, si España es el segundo país del mundo en el sector turístico con más de 60 millones de visitantes al año, Melilla "debe tomar y tomará la parte que le corresponde de esa tarta".