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Inmigrantes y menores son principales protagonistas de altercados
Publicada en MeliYa el 3 de septiembre de 2002
Melilla, 3 sep (EFE).- Los inmigrantes indocumentados, en su mayoría procedentes de Marruecos, y adolescentes de entre 14 y 16 años son los principales protagonistas de los altercados vividos en la Feria de Melilla desde que se inauguró el sábado, entre los que destacan peleas, robos de teléfonos móviles y la quema de un coche.
Según informó hoy a Efe la Policía Local, en estos días se multiplican las detenciones de marroquíes, muchos de ellos menores y algunos residentes en los centros de acogida de la Ciudad Autónoma, por robo con agresión de arma blanca, de las que incluso los agentes no se han librado en sus intervenciones.
Una de las víctimas de robos de teléfonos móviles, uno de los objetos que encabezan las listas de sustracciones junto a bolsos y carteras, ha sido el líder regional del PP, Antonio Gutiérrez, que revivió lo que le ocurrió recientemente al presidente melillense, Juan José Imbroda (UPM).
Si bien el viceconsejero de Seguridad Ciudadana, Rafael Ramírez (PP), destacó que no ha habido ningún suceso grave -como el homicidio que se produjo en la Feria de 2000-, los encargados de las casetas sufren a diario actos vandálicos que les obligan a cerrar antes del horario establecido.
Una de las casetas más problemáticas es la de la Juventud, de titularidad municipal, cuya encargada, que pidió permanecer en el anonimato, aseguró hoy a Efe que tanto ella como sus trabajadores "nos jugamos el cuello aquí".
En tres días de Feria ha tenido que cerrar anticipadamente en dos ocasiones porque "hay mucha chusma, se fuman porros, nos roban botellas y de todo, nos amenazan con navajas si no ponemos copas a los menores y hay múltiples peleas".
Trabajadora de un centro de acogida de menores marroquíes, reconoció en algunos de los agresores a "adolescentes que han pasado por el centro de reforma" y aunque un vigilante de seguridad inspecciona a los visitantes con un detector de metales "no sirve para nada cuando entran en avalancha".
Otro ejemplo es la caseta militar, la más grande del recinto ferial, donde ocho soldados y otros tantos miembros de la Policía Militar "no damos a basto para controlar la entrada de indocumentados y menores", explicó uno de ellos, B.R.S.
"Prefiero hacer guardia en el cuartel que en la caseta", añadió, tras explicar que se trata de un destino "problemático" desde hace unos años porque la tradicional afluencia de familias se sustituye ahora por "ilegales y menores que vienen embriagados y a los que es problemático controlar".
La Policía Local tiene el trabajo añadido de luchar contra la mendicidad infantil, en muchos casos inducida por los padres, cuyos protagonistas son pequeños de origen bereber, además de evitar la venta de alcohol a menores de 18 años en las casetas.
Según informó a Efe un cabo de este cuerpo, entre los incidentes más graves que se han producido hasta ahora en la Feria de Melilla, que por las noches es cada vez menos frecuentada, está la quema de un vehículo todoterreno en las inmediaciones del recinto ferial por parte de "tres encapuchados que rompieron una luna y vertieron líquido inflamable en su interior, tras lo que le prendieron fuego y quedó totalmente calcinado".
Frente a estos sucesos está el afán del Gobierno autónomo de recuperar la Feria, por lo que son numerosos los llamamientos a la participación ciudadana.