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Negativa marroquí a exportación mercancía incide crisis comercio

Publicada en MeliYa el 10 de diciembre de 2002

EFE

La negativa de la policía de Marruecos a dejar entrar desde hace una semana los grandes paquetes de mercancías que compran los marroquíes en Melilla para venderlas en su país incide en la crisis que sufre este año el comercio melillense, muy dependiente del país vecino.

Así lo confirmó hoy a los periodistas el presidente de la Asociación de Comerciantes de Melilla (Acome), Enrique Alcoba, quien afirmó que "muchos comercios lo han notado y las ventas han disminuido porque se pasa menos volumen de mercancía" a Marruecos.

Reconoció que es un problema añadido en una actividad económica que depende mucho de Marruecos y en el que las autoridades españolas no pueden hacer nada, "porque todo lo que pasa al otro lado de la frontera se nos va de las manos".

Esta decisión de Marruecos, cuyos motivos no han sido expuestos oficialmente a España, ha originado también una disminución del tránsito en la aduana de Beni Enzar, el paso fronterizo más utilizado por los marroquíes para introducir en su país los productos, muchos de ellos de primera necesidad, que adquirían en Melilla.

Según Alcoba, se trata de un factor más en la crisis del comercio melillense, que se agudizó cuando tras los atentados del 11 de septiembre las autoridades españolas endurecieron el control fronterizo por motivos de seguridad y por la lucha contra la inmigración ilegal.

Este cúmulo de situaciones, unido al progresivo desarme arancelario de Marruecos ante la Unión Europea, hace que el comercio entre Melilla y el país vecino sea "cada vez menor", a lo que Alcoba añadió que la ciudad norteafricana "ha dejado de ser atractiva comercialmente para la península y la gente ya no viene a comprar determinados productos, como hacía antaño".

Otros elementos que contribuyen a esta crisis, explicó el presidente de Acome, es la profesionalización del Ejército y la consiguiente desaparición de los soldados de reemplazo, el hecho de que muchos melillenses se instalen en la península cuando se jubilan y la cada vez mayor tendencia de los residentes en la ciudad a comprar y buscar actividades de ocio fuera de ella.

Por ello, dijo que los comerciantes, en colaboración con la Ciudad Autónoma, deben buscar "alternativas" para atraer a más clientes, y destacó entre los proyectos la creación de un centro comercial abierto en la zona modernista con prolongación hasta el puerto deportivo.