Local · Cultura
Publican el primer libro sobre la joyería artesana del Rif
Publicada en MeliYa el 14 de noviembre de 2002
Melilla, 14 nov (EFE).- "Las joyas del Rif", obra del profesor Claudio Barrio que se presentó el jueves, es el primer libro publicado sobre esta temática, que recoge la labor de los artesanos hebreos que desde finales del siglo XIX se asentaron en Melilla y abastecieron a todas las cabilas rifeñas.
Barrio explicó hoy a Efe que, aunque existen algunas publicaciones en inglés y francés sobre las joyas bereberes, no se ha editado nada en español ni dedicado específicamente a las que servían de adorno y de amuleto a las mujeres rifeñas del Norte de Marruecos, hasta que el profesor, la UNED y el Servicio de Publicaciones de la Ciudad Autónoma tomaron la iniciativa.
El "encanto" de estas joyas, todas ellas de fabricación artesanal, reside en que estaban destinadas a un pueblo de "escaso" poder adquisitivo, por lo que "lo que pierden en la riqueza de materiales lo ganan en expresividad e imaginación", comentó.
Fíbulas para sujetar la ropa, brazaletes, pendientes y composiciones pectorales se realizaban siempre en plata, símbolo de la virginidad y la pureza entre los rifeños, con adornos de coral y perlas y decoración inspirada en la topografía rifeña.
Los primeros joyeros que trabajaron para las cabilas rifeñas, todos hebreos huidos de la España de los Reyes Católicos, estaban "minusvalorados" en sus sociedades porque trabajaban con fuego y se consideraba que en él estaban los "yenun" o seres malignos, por lo que Barrio quiere con este libro rendir un homenaje a "unos auténticos artistas".
Tras trabajar en Fez y otras ciudades marroquíes, los joyeros deciden trasladarse a Melilla en torno a 1885 y en la década de los sesenta del siglo pasado vivieron su momento de esplendor con 26 talleres abiertos que suministraban a las cabilas de cien kilómetros a la redonda.
Cuando empezó a llegar el oro a la zona rifeña, sus mujeres lo prefirieron a la plata y los talleres fueron cerrando paulatinamente hasta desaparecer totalmente, por lo que las joyas argénteas del Rif sólo pueden encontrarse en colecciones privadas como la del propio Barrio.
Una importante muestra de esta joyería artesanal se exhibió en el Museo Tamazight de Melilla, actualmente cerrado, aunque el Gobierno autónomo tiene proyectado reabrirlo cuando se unifiquen todos los museos de la ciudad en un único edificio, con lo que será el único en ofrecer esta deslumbrante artesanía.