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Reacciones de Partidos Nacionales a las reivindicaciones de Marruecos

Resumen de las Declaraciones respecto a las reivindicaciones de Mohamed VI sobre Ceuta Y Melilla de los diversos partidos nacionales con representacion parlamentaria

Publicada en MeliYa el 30 de julio de 2002

Efe

El PNV manifestó hoy que las palabras pronunciadas por el rey de Marruecos, Mohamed VI, sobre Ceuta y Melilla "no son ninguna sorpresa", y opinó que el Gobierno español se verá "obligado" a hablar con el país magrebí sobre el futuro de estos territorios "le guste o no le guste".

El diputado del PNV Pedro María Azpiazu afirmó que el Ejecutivo de José María Aznar "no puede obviar" la reclamación marroquí sobre Ceuta y Melilla y tendrá que afrontarla por la "vía del diálogo y de la diplomacia".

En declaraciones a Efe, Azpiazu se mostró convencido de que el contencioso sobre los dos territorios españoles del Norte de Africa "sólo se podrá solucionar hablando con Marruecos, le guste o no le guste" al Gobierno.

El rey Mohamed VI manifestó en un discurso pronunciado esta tarde que Marruecos tiene el "derecho legítimo" de "reclamar" a España que "ponga fin a la ocupación de Ceuta, Melilla y de las islas vecinas".

El diputado del PNV, que representó a su grupo en las dos comparecencias en el Congreso de la ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, para informar sobre la crisis de la isla de Perejil, dijo que las palabras del rey marroquí eran "lo esperado".

"Lo que Marruecos reclama era algo esperable en función de los pasos que ha ido dando. No es ninguna sorpresa. El Gobierno no quería ver la realidad que se le venía encima", añadió Azpiazu.

A su entender, es "lógico" que ambos países dialoguen sobre el "problema" de Ceuta y Melilla, por lo que recomendó al Ejecutivo que defienda con "argumentos políticos" y con "apoyos internacionales" su derecho sobre la soberanía de estas ciudades.

El representante del PNV expresó su confianza en que el Gobierno no modifique su postura en relación con el futuro del Sahara Occidental y que no lo utilice como "moneda de cambio" para evitar negociar sobre Ceuta y Melilla.

Por otro lado el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, consideró hoy en relación con las reivindicaciones de Marruecos que "lo último que hay que hacer es caer en provocaciones", y pidió al Gobierno que recupere una política exterior con respecto a este país que "hoy por hoy no tiene".

En declaraciones a EFE, Llamazares opinó que al reclamar Ceuta y Melilla y las islas del Estrecho, "el principal objetivo de Marruecos es conseguir la soberanía sobre el Sahara", una meta que también subyacía, en su opinión, tras las ocupación de la isla de Perejil.

Para Llamazares, el discurso de Mohamed VI es "nacionalista y de consumo interno", por lo que consideró que España no debe cometer el "error" de iniciar otra escalada de confrontación política como cuando se trasladó el conflicto de Perejil a "una dialéctica de ocupaciones militares", ya que esto "nos ha debilitado en nuestra estrategia y política exterior".

El portavoz de Exteriores de Coalición Canaria (CC) en el Congreso, Luis Mardones, expresó hoy una "gran preocupación" por las últimas reivindicaciones de Mohamed VI y pidió la mediación del secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, para "enfriar el discurso marroquí".

En declaraciones a Efe, Mardones afirmó que la reclamación del rey de Marruecos sobre Ceuta y Melilla, y la ya expresada en otras ocasiones sobre el Sahara, "pone en máxima temperatura esta escalada hasta ahora verbal".

Para Mardones, el Gobierno español debe mostrarse "muy firme" pero "conciliador" y no entrar en "una carrera de tipo verbal", sino pedir a Colin Powell que medie "pero esta vez cerca de los marroquíes".

Así, en su opinión, se podría "bajar la intensidad y la temperatura y reconducir el tema por cauces diplomáticos", ya que hasta ahora "una postura conciliadora de España no ha servido para mucho o para nada", dijo.

Según el portavoz de Exteriores de CC, el gobierno español "debería mostrarse inflexible y muy firme utilizando todos los medios diplomáticos y de Estado, incluidos los militares, para salvaguardar unos principios de derecho internacional" y también, en cuanto al Sahara, para defender las resoluciones de la ONU.

Mardones dijo que podría haber una conexión entre el discurso de Mohamed VI y el "revolcón" que sufrió ayer en el Consejo de Seguridad de la ONU la tesis de Marruecos de soberanía sobre el Sahara, defendida por EEUU, y que fue rechazada.

"Puede ser que Marruecos esté dispuesto a realizar sobre el Sahara hechos consumados, cosa que sería gravísima, e hiciera en el Sahara lo que hizo en la isla de Perejil", aseguró Mardones, que recordó que ya hay destacamentos militares marroquíes ocupando gran parte de la ex colonia española.

El portavoz de Exteriores de CiU en el Congreso, Ignasi Guardans, consideró hoy que "Marruecos tiene el perfecto derecho a reclamar lo que estime oportuno" siempre que lo haga en el marco del derecho internacional y aseguró que "poner el grito en el cielo demostraría una sensación de inseguridad".

En declaraciones a Efe, Guardans instó a que desde España no se contribuya a "una crisis de histeria colectiva", ya que "es perfectamente legítimo que Marruecos reclame en función de los títulos que estime tener aquello que tenga por conveniente", aunque aclaró que no comparte su reivindicación sobre Ceuta y Melilla.

Para Guardans, "lo único importante y exigible es que cualquier reclamación se haga en el marco del derecho internacional, en el respeto de las reglas del derecho y por tanto sin ningún tipo de abuso ni violencia".

En el caso de la reclamación de Ceuta y Melilla hoy durante el discurso del rey Mohamed VI, Guardans consideró "obvio" que España no va a aceptarla, pero dijo que "no debemos poner el grito en el cielo" siempre que ésta se haga en el marco del derecho internacional.

"España debe dejar claro que respeta el derecho a plantear esa reclamación pero que no la comparte, siempre que no se plantee por medios de fuerza, porque cambiaría el discurso", explicó Guardans