Local · Discapacidad
50 voluntarios melillenses ponen en marcha la campaña de multas simbólicas
El Cermi insta al Gobierno local a que tome medidas en este asunto "pues ellos son los responsables", ha señalado Juan Carlos Rubio
Publicada en MeliYa el 10 de marzo de 2003
MeliYa.com
Cerca de 50 voluntarios de los distintos colectivos de discapacitados de Melilla, miembros del IMSERSO o trabajadores de la Ciudad Autónoma de Melilla han puesto hoy en marcha en la ciudad una campaña de multas simbólicas para sensibilizar a los ciudadanos y a las autoridades de la necesidad de respetar los accesos viarios de estas personas.
Creada con motivo del Año Europeo de las Personas con Discapacidad y la campaña de Eliminación de Barreras, la iniciativa consiste en imponer multas simbólicas a los vehículos que estén estacionados en pasos de peatones, vados o aparcamientos para minusválidos, así como en cualquier otro lugar que dificulte la paso de las personas con movilidad restringida, ha explicado el secretario del Cermi, Juan Carlos Rubio.
Según ha comentado Rubio, “pretendemos que esta campaña tenga una repercusión importante”, pues la mala ubicación de los vehículos en la ciudad “es una práctica habitual y muy lesiva para los derechos de las personas a moverse libremente por la ciudad”.
Por otra parte, Rubio ha criticado que el plan de la Ciudad para eliminar barreras arquitectónicas del centro, que cuenta con un presupuesto de 360.000 euros (60 millones de pesetas), no solucionará nada “si la práctica sigue siendo la misma y se siguen bloqueando estos accesos”.
Por ello, el portavoz de Cermi ha querido dejar claro que la idea de esta campaña no es sólo concienciar a los ciudadanos, sino también instar a las autoridades para que tomen medidas en esta situación y se logre hacer desaparecer esta práctica habitual en la ciudad “pues la obligación de actuar es de la propia Policía”.
Las multas son similares a las que normalmente utilizan los policías locales, con la particularidad de que por la parte posterior de la cuartilla se encuentra un texto en el que se recuerda al conductor multado que su vehículo está mal estacionado, impidiendo el paso de las personas con movilidad reducida, por lo que se le pide “que no dificulte la movilidad de otros peatones” para lograr así “una Melilla más accesible”.