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Air Nostrum atribuye los retrasos al procedimiento de seguridad, no a la calidad

Bertomeu se opone a que se declaren las lineas de interés público

Publicada en MeliYa el 31 de enero de 2003

EFE

El Consejero Delegado de Air Nostrum, Carlos Bertomeu, aseguró hoy que los seis vuelos cancelados el pasado martes tras el regreso de un avión averiado al aeropuerto de Melilla se debieron "al procedimiento de seguridad habitual en estos casos, y no a una mala calidad del servicio" de la compañía.

Bertomeu recibió hoy en la Feria Internacional de Turismo (FITUR) de Madrid el premio "Ala 2002" por los buenos resultados de la compañía, donde comentó que la semana próxima ofrecerá una rueda de prensa para explicar las causas que obligaron a un avión a regresar, hace unos días, al aeropuerto de Melilla tras haber despegado.

"La compañía ha pedido sus analíticas a los pilotos como contra-análisis al análisis inicial que ordenó el juez, y ha demostrado muy rotundamente que ha habido una mala información al respecto" y que los pilotos no habían consumido alcohol antes del vuelo, comentó.

Además, aseguró que no teme por la continuidad del convenio de colaboración entre Air Nostrum y la Ciudad Autónoma de Melilla para promoción turística tras este suceso, aunque no quiso avanzar nada hasta reunirse, el próximo miércoles 5 de febrero, con el presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, para "discutir de ese convenio y para hablar de otras muchas cosas".

Bertomeu comentó que comprende las quejas de los vecinos de Melilla ante las cancelaciones, ya que el avión es el medio de enlace más rápido con la Península, y comprendió que algunos usuarios presenten quejas que posteriormente Aviación Civil tendrá que estudiar en un expediente informativo, aunque "eso es muy distinto a abrir un expediente sancionador".

Defendió el "índice de regularidad y de fiabilidad" de Air Nostrum, "uno de los más altos de Europa" ya que "tenemos un buen despacho de mantenimiento, con un nivel superior al 99 por ciento", lo que garantiza que "por cada diez aviones en vuelo, tenemos uno de reserva, una de las cifras más altas de Europa".

De hecho, Bertomeu destacó que en los 6.400 vuelos que hasta ahora ha realizado la compañía a Melilla en más de un año que lleva operando en la Ciudad Autónoma, es "normal" que haya alguna cancelación o retraso, "como en otras compañías".

Explicó que lo que le ocurrió al avión que tuvo que regresar al aeropuerto no era un fallo técnico, sino un fallo en el "chivato", y que cuando se cambió enseguida se dio autorización para que volara de nuevo, pero "como el aeropuerto de Melilla tiene uno de los horarios más restrictivos de toda la red de España, no pudo despegar, ni tampoco el avión de reserva que ya habíamos enviado".

Se quejó de que este aeropuerto no tiene operativo el servicio de "radio ayuda útil", que "solicité en cuanto comenzamos a volar a Melilla, pero que aún no funciona porque no está calibrado", lo que hace que los aviones no puedan despegar o aterrizar después del ocaso.

"Esta fue una de las exigencias que pedí cuando comenzamos a operar en la Ciudad, y también poder disponer de combustible en el aeropuerto, porque si no, los aviones van demasiado penalizados de sobrepeso y de capacidad de pasaje de venta, y esta medida tampoco se ha logrado hasta el momento", indicó.

Estas causas influyen, dijo, en que "la excelencia por la que nos premia en el mercado, no pueda ponerse de manifiesto en Melilla", por lo que pidió que se entienda que "las cancelaciones o retrasos no son por un problema de la calidad de la compañía".