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Antonio Cabrera, ganador del XXV Premio Internacional de Poesía "Ciudad de Melilla", asegura que es "un lujo" y una "gran satisfacción" obtener el premio

Este poeta ha logrado el preciado galardón con su obra "Con el aire"

Publicada en MeliYa el 25 de octubre de 2003

EFE

Antonio Cabrera, ganador del XXV Premio Internacional de Poesía "Ciudad de Melilla", asegura que es "un lujo" y una "gran satisfacción" obtener el premio

El poeta Antonio Cabrera, ganador del XXV Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla, ha asegurado hoy que es "un lujo" y una "gran satisfacción" el obtener un premio de "tan larga tradición y mucho prestigio en la poesía española".

La obra "Con el aire" de Antonio Cabrera fue seleccionada el jueves por la noche como ganadora por un jurado presidido por el ganador del certamen en 1989, Pablo García Baena, y conformado por otros tres ganadores del premio, Felipe Benítez Reyes (1994), Angel García López (1991) y Antonio Jiménez Millán (2002).

Cabrera, nacido en 1958 en Medina Sidonia (Cádiz) pero residente en la Comunidad Valenciana, donde ejerce como profesor de Filosofía en un instituto, recibió también el Premio Nacional de la Crítica en 2000 y el XXII Premio Fundación Loewe por "En la estación perpetua" y fue finalista del Premio Nacional de Poesía en 2001.

En una entrevista con Efe, Cabrera ha dicho que "Con el aire" es una poesía "de meditación" en la que un personaje "se planta ante el mundo, en medio del aire y levanta acta de la extrañeza de las cosas y la belleza del mundo", a la vez que en la obra existe una "conciencia de la poca claridad que nos produce el conocimiento y la confusión en general en que estamos en el mundo".

Ha considerado que su obra roza lo filosófico y está cercano "a las preocupaciones especulativas" y, en cuanto a su estilo, ha dicho que es una "poesía inteligible y comprensible, quizás no inmediatamente fácil, pero no es una poesía en la que no se pueda entrar".

El ganador del certamen melillense ha indicado que "para que exista emoción, debe haber inteligibilidad", que es lo que busca con su poesía, que ha seguido esta línea en todos sus trabajos, si bien "Con el aire" evoluciona a "un mayor desarrollo lingüístico y mayor riqueza verbal".

Cabrera, que de modo profesional ha llegado a la lírica "tardíamente", aunque escribe desde niño, ha apuntado que con la poesía persigue "indagar en las perplejidades que tenemos e intentar conocernos mejor al tiempo que escribimos", a la vez que "producir emoción" en el lector.

Respecto al panorama actual de la poesía, ha considerado que internacionalmente "tiene una salud excelente, como siempre en la historia" y, en España, se vive un principio de siglo "muy prometedor, con gran cantidad de poetas de mucha calidad y de muy diversa tendencia", y ha señalado que "afortunadamente" se ha rebajado el clima "polémico y beligerante" de las dos décadas anteriores "entre tendencias o camarillas".