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Antonio Gutiérrez anunciará una potente reforma laboral y nuevas bajadas de impuestos

Ante la dirección regional del Partido Popular de Melilla en la reunión que mantendrá mañana

Publicada en MeliYa el 12 de noviembre de 2003

MeliYa.com

Antonio Gutiérrez anunciará una potente reforma laboral y nuevas bajadas de impuestos

El presidente regional del Partido Popular de Melilla y diputado a Cortes, Antonio Gutiérrez, esbozará mañana ante la dirección regional del Partido Popular de Melilla, las líneas maestras de la oferta programática que hará el Partido Popular para las elecciones generales de marzo del 2004.

El presidente regional del Partido Popular de Melilla se referirá al “modelo económico liberal, moderado y reformista” del gobierno de José María Aznar que tantos “éxitos” ha dado en los últimos ocho años al Partido Popular.

Gutiérrez ha dicho creer en la libertad de empresa, en un Estado fuerte antes que grande, y en un sistema fiscal ágil y equitativo con impuestos moderados, que favorezca el empleo, estimule el ahorro y la inversión y atienda a las familias.

El presidente del Partido Popular tiene claro que la acción del partido estará orientada a dos objetivos principales: el pleno empleo “para antes de que esta década termine” y la convergencia plena con la UE. Para ello, el Partido Popular se comprometerá a moverse en el marco de las reglas del Pacto de Estabilidad en la zona euro y, en España, de la Ley de Estabilidad, de la Ley del Fondo de Reserva y de la nueva Ley General Presupuestaria.

Más allá de principios generales, Gutiérrez concretará algunas de las que serán las grandes apuestas programáticas sobre la base de un ambicioso proyecto reformista en tres áreas: mercado laboral, para la modernización de la negociación colectiva y la contratación; sistema tributario; y formación y nuevas tecnologías.

Sobre lo primero, ha alentado el espíritu de diálogo de los Pactos de la Moncloa y, ya más cercano, de aquellas fotos del 96 de un Aznar recién estrenado en sus responsabilidades como presidente del Gobierno.

Antonio Gutiérrez ha dicho que el Partido Popular se comprometerá a abrir un debate en la primera semana tras la investidura de Mariano Rajoy como próximo presidente del Gobierno para lograr la “confianza de los españoles”, un “proceso de diálogo social, amplio y ambicioso, cuyo propósito será modernizar las relaciones laborales para situarnos así de forma irreversible en el camino del pleno empleo, estable y de calidad”.

En política impositiva, el presidente regional del Partido Popular de Melilla reafirmará la voluntad de afrontar de nuevo una reducción para las familias y para las empresas.

Como propuesta estrella figurará una nueva reducción, la tercera tras lo hecho por Aznar, del IRPF, cuyos principales ejes serán: la reducción de tipos, los estímulos al ahorro y a la inversión, y una mejora sustancial del tratamiento de la familia, en particular de las deducciones para aquéllas con hijos o con discapacitados a su cargo.

Gutiérrez se referirá también a la intención del Partido Popular de seguir profundizando en las reformas de la fiscalidad de las empresas, en especial de las Pymes, aunque no ha querido adelantar las ofertas que harán hasta que esté entrada la campaña.

Si será más explícito cuando anuncie la intención del Partido Popular de continuar incrementando el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, elevando su dotación hasta 24.000 millones al final de la legislatura, o al dejar claro que en vivienda los planes del partido no van por la vía de la penalización, como planteó inicialmente Gallardón: el Partido Popular por crear un nuevo modelo entre la libre y la de protección oficial, y por reforzar la posición jurídica del arrendador.

Reunión hoy en Tordesillas

Por la tarde, el comité encargado del programa del PP se congregará en Tordesillas para dar un impulso al texto que se está elaborando. El tiempo puramente de trabajo ha quedado reducido a cuatro horas por problemas de agenda del propio Rajoy, que está participando directamente en este asunto.

Un apartado fundamental de la oferta programática estará dedicado a “inversión en futuro”, especialmente en formación, con el objetivo de situar a España en el grupo de cabeza de la OCDE en indicadores educativos.

Entre las promesas estará el desarrollo de la Ley de Calidad de Educación, el impulso de un Acuerdo para la Formación Profesional, la culminación del Plan de Infraestructuras o la telematización de todos los trámites administrativos para 2007.