Opinión
Artículo de opinión
Publicada en MeliYa el 23 de septiembre de 2003
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de F. de Apellániz, no del portal.
F. de Apellániz
Imaginemos por un instante que estamos de viaje y tenemos una avería en el coche. Es noche cerrada, el lugar es poco accesible y nuestras posibilidades de recibir ayuda, son relativamente escasas. Estamos angustiados. Solicitamos ayuda a la Policía de Tráfico, que acude en nuestro auxilio. Cualquier persona medianamente normal, estaría eternamente agradecida ¿Cierto?
Volvamos a los sucesos de hace pocos días. La Ertzaintza recibe un SOS y acude en auxilio de alguien que presumiblemente está en la circunstancias antes descritas. La diferencia, es, que es una trampa, una emboscada y los Ertzañas son recibidos con fuego de posta, pero pueden repeler la agresión. El resultado, dos policías heridos y uno de sus verdugos, muerto. La diferencia, repito, es, que para el entorno de estos verdugos nazis,” unos vulgares cipayos y subhombres han osado defenderse de la ira de un “heroico gudari”. Un ser de la raza superior vasca, que solo cumplía el sagrado deber de “exterminar”. Y lo manifiestan con sus encarteladas y pintadas por todo lo Viejo, llamando al Pueblo a la reflexión, permitiéndose, en su paranoia nacional-socialista, pervertir la realidad de la forma más cínica y miserable. Son ellos, nuestros verdugos, las Víctimas. Si el Gran Adolf (Hitler, por supuesto), el mayor genocida del mundo, levantara la cabeza, sin duda que alzaría su copa, golpearía los tacones de sus botas teutónicas y largaría un PROSIT, con acento austriaco, en honor del Gran Arnold (Otegi, por supuesto).
Donosita, 22 de Octubre del 2003 F. de Apellániz