Opinión · Cultura

¡Aupa Orfeón!

Publicada en MeliYa el 24 de marzo de 2003

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Francisco de Apellániz, no del portal.

Francisco de Apellániz

Que la polifonía coral es para el norte peninsular lo que las bandas de música son para el levante español es tan viejo como que ese canto coral forma parte de la tradición mas antigua de la vieja Euskalherria.

Para un orfeonista, cantar en un "Coro Mayor" supone, además de una satisfacción, la posibilidad de viajar, sobre todo en fines de semana y conocer ciudades y lugares de todo el mundo. Lo que menos podía imaginar, es que esta vez, lo hiciera con mi viejo Orfeón Padre Victoria y despues de tantos años. Ahí, empezamos cuatro hermanos a finales de los 50 ¡Qué tiempos aquellos! Siempre recordaré aquel primer viaje al festival de habaneras de Torrevieja.

A la vuelta, cantamos tambien en Granada y Málaga. O aquel otro a Ouxda, donde actuamos para la Casa de España. Despues de casi cuarenta años, el reencuentro y este pasado sábado, actuación en Toledo, en la Iglesia de Santiago el Mayor y en honor a la Virgen de las Angustias.

Y ahora, unos apuntes: Mientras el Orfeón se desplazaba desde Melilla, yo, lo hacia desde San Sebastián (Gipuzkoa), ciudades, ambas, muy norteñas. Toledo es una ciudad preciosa y su visión a la luz de la luna, te impresiona. Pero lo que más me impresionó es el inmenso cariño que se siente por Melilla y los melillenses, fomentado, sin duda, desde la Casa de Melilla en la Ciudad Imperial.

El acto fue muy emotivo y el Orfeón dio lo mejor que llevaba dentro, compartiendo honores con la Banda de Música de la Cofradia de las Angustias y con dos insignes saeteros de esos lares, con más predicamento que los Bertsolaris Egaña y Alustiza.

Dos insignes melillenses encantadores: Antonio Gutierrez (presidente del PP, según me explicaron), por su timidez y sencillez, y Quico Calderón, el pregonero, por ese don de la palabra justa en el momento oportuno y con el tono apropiado...y porque es, como decimos por aquí, un tío jatorra (majete).

Y que quede claro, que soy alguien que ve la corrida desde la barrera. Alguien al margen del cotarro. Y que el sábado que viene, canto en un pueblecito próximo a Lyon (Francia). Desde allí, dedicaré nuestra música al Orfeón de Melilla.