Local · Frontera
Disminuye la presión migratoria en Melilla aunque aumenta el número de subsaharianos
Tras los atentados en Casablanca es más difícil acceder a nuestra ciudad
Publicada en MeliYa el 7 de julio de 2003
La "fuerte" presión migratoria que soportó Melilla en los tres últimos meses se ha reducido, aunque se siguen registrando entradas ilegales de inmigrantes, principalmente a través del perímetro fronterizo y por parte de subsaharianos, según el delegado del Gobierno, Arturo Esteban.
El refuerzo del control fronterizo por parte de España y Marruecos tras los atentados de Casablanca del pasado 16 de mayo hace más difícil el acceso de los argelinos con documentación marroquí falsificada a través de los pasos establecidos, pero los intentos de entrada clandestina de los subsaharianos saltando la doble valla de tres metros de altura del perímetro o a nado desde la costa marroquí no han cesado.
Pese a este fenómeno, los argelinos suponen el 60 por ciento de los inmigrantes acogidos, seguidos de los subsaharianos y de grupos más pequeños de asiáticos.
No obstante, Esteban ha asegurado que "puede que Melilla sea una de las ciudades españolas con menor presión migratoria" y confió en que "mejore mucho" con la revisión de la Ley de Extranjería y el sistema de visados desde origen que prevé.
Pese a la disminución de la presión migratoria, el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) mantiene cubiertas desde hace meses sus 480 plazas, por lo que unos 190 inmigrantes se hacinan en chabolas construidas por ellos mismos con cartones y plásticos alrededor de este albergue.
El delegado del Gobierno se ha propuesto acabar con estas chabolas en julio porque dijo no estar "cómodo" con esa situación aunque sea "difícil" de solucionar, entre otros métodos con el fomento de las expulsiones.