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El cierre de la frontera ha provocado caída de las ventas y falta de abastecimiento

Se cerró debido a la visita a Nador y Beni Enzar del monarca marroquí Mohamed VI

Publicada en MeliYa el 13 de marzo de 2003

EFE

El cierre de la frontera de Beni Enzar entre Melilla y Marruecos ordenado el miércoles por las autoridades marroquíes por motivos de seguridad debido a la visita del rey Mohamed VI ha causado en la ciudad española problemas de abastecimiento en los mercados, de llegada de trabajadores transfronterizos y la caída de las ventas en los comercios de la zona.

La frontera de Beni Enzar es utilizada a diario por unos 35.000 marroquíes y más de 4.000 vehículos, que entran a Melilla para trabajar, comerciar y transportar las mercancías que abastecen todos los mercados de la ciudad española.

El escaso pescado que pudo encontrarse ayer en los mercados melillenses fue introducido el martes -la lonja de Beni Enzar cerró hoy sus puertas-, al igual que las frutas y verduras, mientras que muchas empresas se quedaron sin sus trabajadores transfronterizos.

Además, los comercios situados junto a la frontera de Beni Enzar, que tienen como clientes principales a los porteadores marroquíes -personas que subsisten gracias a comprar mercancías en Melilla que venden en Marruecos tras pasarlas en grandes fardos- tuvieron una actividad "prácticamente nula".