Opinión
El Delegado del Gobierno
Publicada en MeliYa el 21 de junio de 2003
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Veritas, no del portal.
Veritas
EL MERCADO ESTA SIEMPRE MUY VIVO Y SE AUTOREGULA SOLO.
LA ADMINISTRACION PUBLICA Y LA REALIDAD COTIDIANA DE LA SOCIEDAD CIVIL, SON MUNDOS DIFERENTES, DONDE LES SEPARA ESENCIALMENTE, LA CREATIVIDAD Y EL RIESGO, QUE SON INHERENTES A ESTA ULTIMA
Nuestro Delegado del Gobierno, cada cierto tiempo, realiza unos comentarios en los medios de comunicación de la ciudad, que dejan , cuando menos , a los interesados un tanto perplejos, y diríamos que cabreados.
Recientemente, indicaba que los comerciantes de Melilla, tenían que adecuarse, para competir con el comercio de la península, que según él, ofrece los mismos productos a precios más económicos. Mire Vd. Sr. Delegado, los únicos precios, que no están subordinados a la ley de la oferta y la demanda, son los medicamentos en las farmacias, y las tasas e impuestos de carácter público, que permanecen inamovibles, precisamente, porque no están sujetos a la libre competencia de un mercado. En Melilla, donde el monocultivo, económico financiero, es la actividad comercial en todas sus facetas, es precisamente por eso , una ciudad, donde por la gran competencia, con una oferta muy amplia, para una demanda cada vez más baja, hace que los precios, con relación a los costos reales, sean sin dudarlo de los bajos de España. El mercado inmobiliario, por el gran incremento de la construcción de viviendas, además de las de promoción pública, especialmente por la explosión de la actividad privada, está como bien dice el Consejero de Obras Publicas y Urbanismo, con los precios más bajos , respecto al resto de las provincias y Comunidades Autónomas . El mercado libre es el único que crea los precios más bajos, que siguen bajando – acuciados por la competencia, que tiene que luchar para conseguir la preferencias del comprador - hasta las cotas más bajas, dentro de una rentabilidad mínima, que se arriesga hasta llegar al borde, mimso, de la ruina del vendedor.
Ya indicábamos, que excepto las farmacias, que son un monopolio, insultante para una sociedad moderna y competitiva, las demás actividades, tienen competidores, y todo lo que puede ser negocio rentable, es asequible a todo aquel que quiera arriesgarse, porque el mercado siempre esta abierto, y no necesita que nadie le regule, él mismo por la dinámica de la lucha comercial, llega a los puntos máximos de bajada de precios, que son asumibles mínimamente.
No se preocupe por los precios, Sr. Delegado, siempre serán los más bajos, que puedan alcanzarse, porque de eso se preocupa, por su propia supervivencia, la competencia. De lo único que tiene que preocuparse la Administración, es de que la competencia sea realmente libre, sin apoyos institucionales para nadie, en exclusividad, sino abiertos para todos, en total igualdad.
Si los políticos y los burócratas, estuvieran expuestos, cada día y cada minuto a las exigencias de sus clientes, que son todos los ciudadanos a los que se deben, y pudieran estos continuamente elegir, como ocurre con el mercado, entre muchas opciones, se imaginan, la extraordinaria calidad y dedicación que tendrían todos ellos.