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El patio de una casa de vecinos en Melilla acoge el considerado como primer cementerio hebreo datado del S.XIX
Publicada en MeliYa el 3 de agosto de 2003
El patio interior y descubierto de una vivienda de la calle Fuerte de San Miguel de Melilla conserva lo que se ha considerado el primer cementerio judío de la ciudad autónoma, que data de mediados del siglo XIX y que se encuentra en un estado total de abandono, aunque la comunidad hebrea pretende recuperarlo.
El cementerio, denominado de San Carlos porque estaba ubicado junto al Fuerte de este nombre y al que hay que acceder a través de una vivienda particular, reúne alrededor de veinte tumbas a simple vista, aunque están cubiertas de maleza, por lo que la comunidad hebrea cree que debe haber más enterramientos, probablemente también bajo las edificaciones contiguas, construidas más tarde.
El presidente de la comunidad hebrea de Melilla, Jacob Whanon, que hoy visitó el recinto, anunció a Efe que hará una propuesta a la ciudad autónoma para recuperar este cementerio y que "cobre la dignidad de un lugar santo", y de un camposanto que es "patrimonio de toda la ciudad".
Whanon, quien consideró que este cementerio "debe ser el único del mundo que se encuentra en un patio de una vivienda", pedirá que se habilite un acceso "independiente" por uno de los laterales aprovechando que existe un almacén también abandonado propiedad de la ciudad autónoma y que se adecente y mantenga el cementerio.
En este cementerio, que data de aproximadamente 1862, cuando llegaron los primeros asentamientos judíos a Melilla, hay multitud de nichos de niños debido a una epidemia de difteria que azotó la ciudad a finales del siglo XIX, según el historiador José Salafranca.