Local · Seguridad
El responsable de Protección Civil pide más sensibilización en materia de prevención de riesgos a la hora de hacer nuevas construcciones
Ejemplos claros de la falta de sensibilización son la Cañada y Reina Regente, donde las viviendas ilegales impiden en algunos casos el paso a vehículos especiales, algo que ya se intenta solucionar desde Fomento
Publicada en MeliYa el 29 de octubre de 2003
El área de Protección Civil, a través de su responsable, Rafael Ramírez, ha manifestado hoy públicamente la importancia que tiene la sensibilización en materia de prevención de riesgos a la hora de realizar proyectos de construcción de nuevos edificios o urbanizaciones.
En este sentido, Ramírez ha asegurado que lo importante en estos casos es que los edificios cuenten con un acceso real y factible cercano al mismo para permitir la entrada a vehículos especiales, tanto de bomberos, como de policía o ambulancia.
El viceconsejero se ha referido en este aspecto a las Torres V Centenario que, a pesar de que la Ciudad está construyendo en los alrededores, se ha previsto la necesidad de dejar junto al edificio un espacio suficientemente amplio como para permitir el acceso a los servicios de emergencia en el caso de que se produjera alguna.
Algo diferente ocurre sin embargo en las barriadas Cañada y Reina Regente, dnde la construcción de viviendas ilegales fuera de la línea, ha provocado una estrechez de algunas de las calles hasta tal punto que se hace imposible el paso de los vehículos especiales, algo que ya desde el área de Fomento se pretende dar solución, “esperamos que sea lo antes posible”.
De momento, ha recordado que aún no ha conseguido poner en marcha uno de los principales objetivos, como es una comisión interdepartamental, formada por todas aquellas áreas que se vean implicadas en la construcción de una nueva urbanización “para que puedan intervenir en cualquier asunto relacionado con la prevención de riesgos”.
De cualquier manera, el viceconsejero ha querido destacar el hecho de que, en general, Melilla no es una ciudad complicada para la resolución de posibles catástrofes, ya que posee calles amplias y edificios no demasiado altos, lo que hace que la respuesta desde el parque de bomberos, ubicado en la barriada del Tesorillo, hasta cualquier punto de la ciudad no exceda de los tres minutos.