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El temor por los atentados de Casablanca hace disminuir la visita de peregrinos musulmanes a la fiesta de la Zauia Alauia

A esta festividad asisten alrededor de 2.000 personas de Marruecos y la península

Publicada en MeliYa el 12 de julio de 2003

EFE

El temor a los atentados de Casablanca del pasado mayo ha restado este fin de semana peregrinos musulmanes marroquíes a la fiesta religiosa de la Zauia Alauia de Melilla, a la que asisten alrededor de 2.000 personas procedentes especialmente de Marruecos y la península.

Esta fiesta religiosa, que conmemora el 58 aniversario de la muerte del fundador de la Zauia Alauia, el santón Sied Mohamedi At-Tahiri, se celebra en el Cerro de la Palma Santa de Melilla hasta las 17.00 horas de mañana, a donde han llegado los peregrinos marroquíes "sin ningún tipo de problemas en la frontera, gracias a las facilidades que ha dado la Delegación del Gobierno" y sin que se hayan visto afectados especialmente por el refuerzo del control fronterizo, ha explicado hoy a Efe el hijo del fundador, el santón Hach Mimon Sidi Mohamedi Hach Tahar.

El anfitrión de la fiesta religiosa sí ha destacado que este año hay unos 200 peregrinos menos a consecuencia del temor a los atentados de Casablanca, a la vez que aseguró que ellos mismos, como organizadores, han rechazado la entrada en Melilla de unas cuatro o cinco personas "que no nos han inspirado confianza", además de que también acuden menos peregrinos de países europeos como Francia o Reino Unido "porque el viaje es muy largo y con mucho calor".

El actual santón recuerda cómo su padre en la década de los años veinte del siglo pasado estuvo en prisión siete años en las cárceles militares de Rostrogordo y del Monte María Cristina en Melilla por el "miedo" que inspiraba la gran cantidad de fieles musulmanes que concentraba, y en la misma prisión consiguió que todos los presos se hicieran peregrinos".

Ante esta circunstancia, Alfonso XIII le dio libertad para que continuara con su mezquita en Melilla y cuando murió en 1946 fue su hijo el que continuó con ella hasta ahora, cuando se cumplen 57 años de la conmemoración de la muerte de su fundador.

Este fin de semana, estos peregrinos venidos de ciudades marroquíes como Casablanca, Fez, Rabat o Alhucemas, varias ciudades andaluzas y peninsulares y de los barrios musulmanes de la propia ciudad autónoma, rezan el Corán "sin nada de política, sino para que los sabios enseñen a la juventud a no robar y a hacer caso a sus padres", ha dicho el santón.

Durante el fin de semana, los peregrinos -principalmente hombres, aunque también hay un grupo más reducido de mujeres que rezan aparte-, consumen alrededor de 1.000 kilos de carne de tres toros sacrificados para la ocasión, unas 2.000 tortas y 3.000 kilos de panes, sandías y verduras adquiridos con las aportaciones de los fieles musulmanes.

Muchos de los peregrinos duermen en casas de familiares melillenses, pero la gran mayoría lo hacen en las dependencias especialmente habilitadas en la mezquita del Cerro de Santa Palma, en la ya han concluido las obras de reforma, subvencionadas también por los fieles, mientras que la ciudad autónoma colabora en la urbanización del recinto exterior.

Más de 50 personas participan altruistamente en la organización de esta fiesta religiosa a la que, según ha comentado a Efe uno de los peregrinos, acuden cada año nuevas generaciones familiares, transmitiendo la tradición de padres a hijos.

El momento más importante de la fiesta será el gran rezo que comenzará a las 23.00 horas de hoy y se prolongará hasta mañana por la mañana, en una noche en la que los peregrinos no duermen y en la que van ataviados con chilabas blancas que simbolizan la "pureza del corazón", y que suele contar con la asistencia del presidente de la ciudad autónoma y el delegado del Gobierno.