Local · Justicia
Enrique Palacios es condenado a un año de prisión por calumniar a Imbroda
Su abogado asegura que interpondrá un recurso de amparo y un incidente de nulidad
Publicada en MeliYa el 10 de febrero de 2003
El ex presidente melillense y líder del Partido Independiente de Melilla (PIM), Enrique Palacios, ha sido condenado a un año de prisión y una indemnización de 12.000 euros por calumniar al actual presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda (UPM), al que acusó de estafar.
Palacios, quien en 2002 tuvo que abandonar su escaño de diputado local tras ser condenado a siete años de inhabilitación por prevaricar, apuntó hoy que la sentencia de la Audiencia Provincial de Málaga en Melilla que le considera culpable de calumniar al presidente es "manifiestamente injusta", por lo que no la comparte "en ninguno de sus términos".
El ex presidente acusó a Imbroda de "estafar" a un particular en la venta de un chalé y, aunque fue condenado por una falta de injurias a una multa de 2.000 euros por un Juzgado de lo Penal, ambos recurrieron ante la Audiencia, que elevó la condena a un año de prisión y a una indemnización de 12.000 euros.
Palacios expuso en conferencia de prensa que algunos de los fundamentos del auto "no se ajustan a la realidad", ya que se le atribuye que presentó como prueba un contrato de compra venta del chalé a nombre de Imbroda "cuando en realidad era sólo un contrato de opción de compra", por lo que "no podía saber que era propietario legal de la parcela".
Añadió que aunque recusó a dos de los tres magistrados de la Sala por "enemistad manifiesta", "lo despacharon diciendo que se presentó de forma extemporánea".
Su letrado, Luis Sánchez Cholbi, dijo que el auto de la Audiencia "vulnera dos derechos fundamentales consagrados por la Constitución, el de libertad de expresión y el de tener un juez imparcial", y añadió que su patrocinado hizo un uso "vulgar" de la palabra estafar "y no en su sentido técnico jurídico".
Por ello, presentará un recurso de amparo en el que pedirá la suspensión de la ejecución de la sentencia ante el Tribunal Constitucional, otro de nulidad al entender que debió tenerse en cuenta la recusación y otro contra el auto de rechazo de la recusación.
Palacios concluyó que recurrirá al Consejo General del Poder Judicial "o al Papa si hace falta" por la "enemistad manifiesta" a su persona de dos magistrados autores de la sentencia y aseguró que la condena "no va a mermar ni un ápice" su lucha "por las libertades".