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Imbroda asegura que "Marruecos debería reconsiderar su política con Melilla"

Publicada en MeliYa el 22 de junio de 2003

EFE

El presidente de Melilla, Juan José Imbroda (PP-UPM), que asume como principal reto de su mandato la configuración de un nuevo modelo económico, considera que Marruecos podría tener un papel importante en ese futuro si "reconsiderase" su política hacia la ciudad española para conseguir un beneficio mutuo.

Imbroda, en una entrevista con Efe, recordó que las relaciones entre Melilla y el Marruecos fronterizo son "tradicionales, de buena vecindad, pero no oficiales" y aunque dijo que es "imposible" que el país vecino reconozca la realidad política española de la ciudad, sí podría "admitir una situación que puede ser beneficiosa para ellos y nosotros" porque lo contrario es "cercenar posibilidades de desarrollo".

Explicó que sería "importante" que Melilla actuase como "puente" entre la Unión Europea y Marruecos y canalizase las ayudas comunitarias e inversiones turísticas en el entorno más próximo "con gran encanto natural" para el beneficio de ambos lados de la frontera, puesto que uno de los pilares del nuevo modelo económico de la ciudad es el turismo.

Para ello se emprenderán campañas "agresivas" en toda la península, aprovechando las "mejoras" en las comunicaciones logradas en la pasada legislatura, aunque también se llamará a las puertas de todos los sectores empresariales de España para informarles de los incentivos económicos y fiscales de los que goza la ciudad -"se paga la mitad de impuesto, no hay IVA y hay grandes ayudas de financiación", destacó- para atraer nuevas inversiones.

Otro factor para definir la nueva economía melillense será el cordón aduanero de la Unión Europea, al que la ciudad no pertenece, porque Imbroda quiere abrir un debate "de la sociedad en su conjunto" para estudiar si pesan más las ventajas que los inconvenientes de una posible entrada.

Al frente de un Gobierno recién constituido, "más funcional y profesionalizado", Imbroda afronta con la mayoría absoluta más amplia de la historia democrática de Melilla el que espera sea su último mandato.

Durante estos cuatro años pretende también "estimular" la competencia en las comunicaciones aéreas con la península y completar la transferencia de todas las competencias contempladas en el Estatuto de Autonomía, "empezando enseguida con la de Sanidad".

Para ello espera contar de nuevo con el respaldo del Gobierno central, ya que cree que desde 2000 "se ha creado una escuela de atención a Melilla" en la que el presidente José María Aznar "nos ha venido muy bien porque ha sabido ver los problemas de la ciudad" y todos sus ministros "han seguido la misma línea".

Gracias a la ayuda desde Madrid y a un trabajo de "mucha paciencia, ilusión y fe", apuntó, Melilla ha logrado superar una etapa en la que su último escándalo político, en 1999, tuvo mucha similitud con el recientemente producido en la Asamblea madrileña.

Imbroda reconoció que el caso de Madrid le recordó "totalmente" al que vivió él cuando dos diputados del PSOE incumplieron el pacto de investidura y le quitaron la Presidencia en favor de Mustafa Aberchan, si bien matizó que "la sorpresa es la misma, pero allí es un problema interno exclusivo del PSOE y pueden controlar la crisis y yo aquí no podía hacer nada porque no era mi partido el autor de la bellaquería".

Ahora, con un Gobierno "monocolor" tras la coalición establecida entre PP y Unión del Pueblo Melillense (UPM), confía en "cambiar el futuro de Melilla", en "crecer en todos los aspectos", para lo que no duda en apelar también a "un poco de baraka (suerte en árabe)".