Local
La lluvia caída en enero y febrero en Melilla ha duplicado la media de los últimos 30 años
Esto provocó el aumento de las ventas de los paraguas y de las estufas
Publicada en MeliYa el 5 de marzo de 2003
Los melillenses, poco acostumbrados al uso del paraguas, tienen que remontarse una década atrás para recordar un año tan lluvioso como el presente, ya que en enero y febrero la lluvia caída duplicó la media de los últimos 30 años.
El pasado enero se recogieron 117,7 litros de agua por metro cuadrado, cuando la media se sitúa en 51,6, mientras que en febrero se alcanzaron los 137,2 litros por metro cuadrado frente a una media de 56,7, según datos del Instituto de Meteorología.
Los registros más altos de la historia de Melilla corresponden a febrero de 1985, cuando los 374,9 litros de agua por metro cuadrado causaron una de las inundaciones más terribles que recuerda la ciudad, con el Río de Oro desbordado de su cauce y numerosos barrios anegados.
Desde entonces, sólo en febrero -el mes más lluvioso del año- de 1993 se recogió una cantidad significativa, con 150 litros de agua por metro cuadrado.
Este lluvioso invierno ha hecho que aumente "de modo significativo" la venta de paraguas y gabardinas, según han asegurado varios comercios del ramo, así como de estufas y otros aparatos calefactores por la ola de frío que afectó también al resto del país y que originó que en enero se batiese en la ciudad el récord de consumo de energía eléctrica, muy por encima de la media nacional.
Ese consumo récord fue de 29.000 kilovatios al día, cuando hasta 2002 la demanda máxima se situó en 25.000 kilovatios, según informó hoy a Efe la central de producción eléctrica Endesa.
Además de temperaturas bajas desacostumbradas en Melilla y de la lluvia, enero y febrero se caracterizaron por temporales de viento con rachas que llegaron a superar los 90 kilómetros por hora.