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La Mecca-Cola llega a España como alternativa islámica a las bebidas de EEUU

Publicada en MeliYa el 27 de abril de 2003

EFE

"No bebas estúpidamente, bebe comprometido" es la frase publicitaria que representa a la Mecca-Cola, el refresco de cola que pretende ser la alternativa solidaria a las conocidas gaseosas norteamericanas y que, recién llegada a España, empieza a hacer furor entre los musulmanes.

Inventada por el francés de origen tunecino Tawfik Mathlouthi en 2002 y distribuida al principio sólo en Francia y los Países Bajos, se extiende como la pólvora por Europa y los países árabes con su compromiso de destinar un 10 por ciento de sus beneficios a causas humanitarias en Palestina y la misma cantidad a ONG europeas, además de por plantar cara a las colas norteamericanas.

De sabor más dulzón que la Coca-Cola, al gusto de los musulmanes, se comercializa exclusivamente en botellas de un litro y medio con una etiqueta roja y verde que reproduce una imagen de La Meca, informa de sus fines solidarios e indica en árabe, francés e inglés que "por favor, no se mezcle con alcohol", ya que el Corán prohíbe su consumo.

Fue en Melilla donde el distribuidor único para España, la empresa catalana "Marco Polo", vendió la primera partida de este refresco el pasado febrero, aunque posteriormente ha empezado a lanzarse en Madrid, Barcelona, el Principado de Asturias, Sevilla y Granada y aspira a llegar "a todas las ciudades", explicó a Efe su responsable, Josep Ballester.

Ahora distribuyen en España unos 50.000 litros de promedio a la semana pero esperan alcanzar los cinco millones de litros en diciembre, traídos desde una embotelladora independiente de París; "nuestro crecimiento es exponencial, pero las previsiones son muy optimistas", dijo.

Pese a que se concibió para los musulmanes, la idea del boicot a los productos norteamericanos, acentuada tras la guerra en Irak, ha hecho que "muchos" bares de copas españoles que lucen el cartel "Zona libre de cola americana" hayan hecho ya sus pedidos, comentó.

Y es que su sabor, promocionado en España por el actor Leo Bassi, es muy parecido al de las colas tradicionales que se toman solas o acompañadas en el cubalibre. Quienes han probado la Mecca-Cola aseveran que es "muy difícil" distinguirla de la, quizás sólo por ahora, reina norteamericana del sector.

Se apela a su consumo por cuestiones solidarias e ideológicas, no de bolsillo, puesto que el precio de la Mecca-Cola se eleva varios céntimos de euro sobre el de la Coca-Cola, si bien el objetivo es "al menos igualarlo para ser más competitiva", manifestó Ballester, quien se embarcó en el proyecto "porque el producto tiene un mensaje humanitario añadido con el que estamos de acuerdo".

Si bien la distribuidora española no quiere dirigirse exclusivamente al consumidor musulmán, reconoce que en ciudades como Melilla tiene su mercado más importante por la numerosa población de esta confesión -casi el 50 por ciento de la ciudadanía-, por lo que "apostamos fuerte por él", comentó su responsable, y en el futuro lo harán por Ceuta.

No en vano se hizo en Melilla el primer pedido de Mecca-Cola. La idea de difundir su consumo surgió en el seno de la asociación islámica Badr, cuyo presidente, Abdelkader Mohamed, manifestó a Efe que tras conocer la aparición del producto en Francia comprobaron que entronca con sus campañas de concienciación contra el consumo de productos norteamericanos e israelíes "por el daño que ejercen ambos países al mundo musulmán".

Dispuestos a seguir los pasos de Ghandi en su boicot a los productos británicos, Mohamed -que fue eurodiputado de Izquierda Unida- señaló que en un momento de "globalización apabullante, con productos 'yanquis' inundando nuestros mercados, los españoles debemos ser conscientes de que el imperialismo norteamericano de nuevo cuño se puede contrarrestar desde el consumo".

Su distribuidor en Melilla, Abdelwahab Belkasen, se hizo cargo de la iniciativa de sus compañeros "no por una cuestión comercial, sino más bien por una causa solidaria", aunque espera que sea consumida por personas de todos los credos porque "es un producto muy bueno y funciona bien", dijo a Efe.

Por cuestión antiyanqui o por solidaridad con la causa palestina, la Mecca-Cola aspira a convertirse en España en uno de los refrescos más consumidos, especialmente ahora que empieza a apretar el calor.