Local · Asuntos sociales
Las auxiliares de ayuda a domicilio sufren contagios y lesiones por falta de medios y personal
No descartan acudir a Magistratura de Trabajo para denunciar la situación en la que se encuentran
Publicada en MeliYa el 11 de junio de 2003
Las 40 auxiliares de ayuda a domicilio dependientes de la Consejería de Bienestar Social de la Ciudad Autónoma de Melilla han denunciado esta mañana, a través del sindicato UGT, la falta de personal en este sector y las “precarias” condiciones en las que trabajan, que provocan que sufran contagios de enfermedades y lesiones por falta de materiales adecuados en su trabajo.
Asimismo, estas trabajadoras solicitan un reglamento de régimen interno que regule las funciones propias de este colectivo, que, ha informado el responsable de UGT, Antonio Fernández, no descarta acudir a Magistratura de Trabajo a denunciar la situación en la que se encuentran.
Las 40 auxiliares, que realizan 800 servicios a la semana (una media de 4 domicilios por persona y día), solicitan “al menos” 20 personas más que les apoyen en este trabajo en el que “hacemos de psicólogas, de auxiliares y hasta de ATS”, ha asegurado una de las auxiliares que no ha querido identificarse “por temor a represalias”.
A pesar de que aseguran que no pretenden “enfrentamientos” con la Ciudad Autónoma, sino una reunión, la trabajadora ha criticado duramente la gestión de la Consejería de Bienestar Social, “porque llevamos 17 años trabajando en condiciones infrahumanas, y ya hemos tocado fondo”.
Con respecto a posibles contagios, ha apuntado que la Consejería no les informa de las enfermedades de los pacientes a los que atienden “por respeto al derecho a la intimidad”, lo que ha provocado “que haya habido auxiliares con tuberculosis”. Además, “nos dan uniformes, guantes y calzado de mala calidad”.
Por otra parte, la auxiliar ha añadido que los domicilios a los que acuden, principalmente de ancianos y enfermos terminales o crónicos que no son internados en el Hospital Comarcal por falta de plazas, no reúnen las condiciones adecuadas en bañeras y camas, lo que les obliga a cargar con el peso de los pacientes y les produce "hernias discales y otras lesiones en la espalda".
Según esta trabajadora, Bienestar Social prometió hace tres años instalar camas adaptadas en los domicilios, pero no saben "ni dónde está el dinero ni las camas".