Local · Guerra de Irak

Los católicos y los musulmanes son los que participan más activamente en Melilla en contra de la guerra

Según han asegurado representantes de las diferentes culturas que conviven en la ciudad

Publicada en MeliYa el 30 de marzo de 2003

EFE

Desde que comenzó la guerra en Irak, cristianos y musulmanes de Melilla han participado activamente en los actos de protesta, han elevado sus plegarias por la paz y sus líderes religiosos han condenado el conflicto con hechos y palabras, frente a la inhibición de judíos e hindúes.

Estas diferencias no han repercutido en la normal convivencia de la ciudad, cuyas fronteras con Marruecos cuentan desde el inicio del conflicto con mayor vigilancia y un exhaustivo control documental.

La Vicaría de Melilla, que representa a la comunidad más numerosa, es una de las más activas, siguiendo las directrices del Papa; ha hecho repicar las campanas de todas las iglesias por la paz, emitido comunicados en el que se califica la guerra como "una derrota de la humanidad", y en todas las eucaristías se ora por el fin del conflicto, recordó su arcipreste, Rafael Pérez.

Aunque aseguró que percibe "en algunos miembros de la comunidad católica un cierto conflicto entre el posicionamiento oficial de la Iglesia y su planteamiento personal" -no en vano buena parte de los católicos pertenecen al Ejército o militan en el PP-, el posicionamiento oficial se centra en que la guerra "no es en absoluto necesaria".

Pérez dijo tener constancia de que muchos católicos melillenses "han participado en los diferentes actos de rechazo a la guerra, como concentraciones y manifestaciones", y el vicario, Manuel Arteaga, manifestó que la Iglesia "está a favor de la paz y considera esta guerra como una aventura peligrosa, no justificada".

Pero la Iglesia católica va más allá y, según Arteaga, se declara en contra de "toda manipulación política del deseo de paz con vista a las elecciones" y "de cualquier uso de la violencia, por lo que pide respeto democrático y denuncia que se está haciendo un uso político de esta situación dramática, lo que está provocando un enrarecimiento social en España".

La comunidad musulmana, que supone el 50 por ciento de la población melillense, es miembro activo de la Plataforma por la Paz a través de la Asociación Musulmana, cuyo portavoz, Abderramán Benyahya, recordó que en todas las mezquitas se reza por el fin del conflicto y que los musulmanes son los más numerosos en los actos públicos contra la guerra.

Los musulmanes melillenses consideran que el conflicto responde a la pretensión de Estados Unidos de ser "la única potencia a través del neocolonialismo", lo que generará "una explosión en el mundo árabe cuyas consecuencias son imprevisibles".

En cuanto al papel del Gobierno español en este conflicto, Benyahya dijo que "España es uno de los que más tienen que perder porque ha roto su tradicional amistad con los países del Magreb y hoy tiene mala prensa en los países musulmanes".

En cambio, la comunidad judía de Melilla "como entidad no ha adoptado ninguna posición" y considera que en su seno "habrá gente de todas las opiniones", explicó su presidente, Jacob Wahnon.

En las sinagogas cada sábado hay oraciones "por la paz en el mundo", no específicamente contra el conflicto de Irak, aunque los judíos viven "atentos, como todo el mundo" a su desarrollo y no creen que vaya afectar a la convivencia entre las distintas comunidades de Melilla.

La comunidad hindú, que se declara "pacífica", se muestra "preocupada" por "cualquier guerra que haya en el mundo", reza por que "se termine pronto" la invasión de Irak y sostiene que "cualquiera que sea humano no puede estar de acuerdo con esto".

Así lo manifestó su presidente, Pishu Bhagwandas, que criticó que "en las manifestaciones se grite asesino a los que no pensamos igual que el otro" e indicó que la comunidad hindú tampoco tiene un posicionamiento oficial sobre esta guerra.