Local · Homenajes
Los padres de Antonio Molina recogen la Medalla de Oro y el título de Hijo Predilecto otorgados al guardia civil
Posteriormente se inauguró la calle que llevará su nombre "Paseo guardia civil Antonio Molina Martín"
Publicada en MeliYa el 21 de febrero de 2003
MeliYa.com
La Ciudad Autónoma de Melilla ha entregado hoy a los padres del guardia civil melillense Antonio Molina, asesinado por ETA el pasado 17 de diciembre, la Medalla de Oro de la Ciudad y el título póstumo de Hijo Predilecto de Melilla en un acto celebrado en el pleno de la Asamblea, tras el cual se ha inaugurado la nueva calle que llevará su nombre “Paseo Guardia Civil Antonio Molina Martín”, situada junto a la explanada de San Lorenzo.
La concesión de estos dos galardones al guardia civil melillense víctima de ETA se decidió en un pleno extraordinario celebrado dos días después de su muerte, y que contó con el apoyo unánime de todos los grupos políticos que conforman la Asamblea melillense. Sin embargo, no fue hasta hoy cuando los padres del joven, acompañados de familiares, amigos y 4 compañeros de Antonio Molina pertenecientes al cuartel de Collado-Villalba, recibieron, visiblemente emocionados, el reconocimiento de todos los melillenses por el coraje y sacrificio de su hijo.
Posteriormente, los familiares de Antonio Molina, la ejecutiva local y numerosos melillenses se desplazaron hasta la calle que desde hoy lleva su nombre para proceder a la inauguración de la placa. De manos de los padres del joven guardia civil y del presidente melillense, la placa se descubrió ante los presentes, que irrumpieron en aplausos, tras los cuales Dolores Martín, la madre del melillense asesinado por ETA, quiso, entre lágrimas, recordar a su hijo y afirmar que ni ella ni Melilla lo olvidarán nunca.
Tras el acto, Dolores Martín quiso agradecer a través de la prensa "a todos los melillenses, mi ciudad y a todos los partidos políticos" este homenaje, a la vez que aseguró que muchos amigos habían querido asistir al acto pero no podían estar por razones de trabajo, "aunque han estado conmigo", remarcó.
Los cuatro compañeros llegados de Collado-Villalba, a través del alférez Anguita, que era comandante accidental del puesto cuando ocurrieron los hechos, recordaron a Antonio Molina "como una gran persona, un profesional y ante todo un guardia civil de pies a cabeza", a la vez que dijo que pese a que han muerto muchos guardias a manos de ETA "nunca te acostumbras al dolor".
Por su parte, el presidente melillense indicó que "actos como éste no debían celebrarse porque no deberían pasar estas cosas", a la vez que dio testimonio de "la deuda impagable que hemos adquirido" el fallecido y dijo que este homenaje "es lo menos que podíamos hacer".