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Los pescaderos melillenses aseguran que no traerán pescado hasta que no se reduzcan los impuestos de aduana
La Ciudad Autónoma estuvo hoy sin pescado fresco y lo estará hasta que los pescaderos no obtengan una solución
Publicada en MeliYa el 10 de marzo de 2003
Melilla quedó hoy desabastecida de pescado como medida de presión de los pescaderos en protesta por la implantación por parte de la Unión Europea de un impuesto de 60 euros por porte en concepto de despacho de aduanas, ya que la totalidad de esta mercancía llega desde Marruecos.
El portavoz del colectivo, Farid Hamida, denunció que debido a la necesidad de traer a diario el pescado fresco desde Marruecos, cada uno de los 120 pescaderos de Melilla debería pagar a partir de hoy 60 euros diarios, lo que unido al impuesto de importación de mercancías de la Ciudad Autónoma supone un coste tan elevado que "no merece la pena trabajar".
Dispuestos a mantener la huelga hasta encontrar una solución, se reunieron con el presidente melillense, Juan José Imbroda (UPM), y con el delegado del Gobierno, Arturo Esteban, quienes les indicaron que por el momento no pagarán esa tasa "hasta que se estudie cómo aplicar la normativa aduanera europea para que no suponga un quebranto ni para ellos ni para el consumidor", explicó un portavoz de la Delegación.
Añadió que aunque "de momento la medida quede en suspenso", la Ley "hay que cumplirla", si bien "se darán todo tipo de facilidades y se tendrán en cuenta circunstancias muy particulares".
Además, el presidente dijo que el Gobierno autónomo no descarta "hacer una excepción" en el impuesto de importación de mercaderías que recauda la Ciudad Autónoma al tratarse de un alimento "de primera necesidad", aunque recordó que estos productos están gravados con la tasa mínima, del 0,5 por ciento del importe.
Al término de la entrevista los pescaderos se mostraron "satisfechos" y apuntaron que la solución podría ser "o traer el pescado de la península o constituir una cooperativa para importar el pescado de Marruecos en un solo porte colectivo".
Además, los pescaderos solicitaron que se traslade el servicio de inspección veterinaria de la mercancía del puerto a la frontera con Marruecos para "evitar perder tiempo y poder llevar el pescado cuanto antes a los mercados".