Local · Guerra de Irak
Más de 1.500 melillenses se manifestaron contra la guerra en Irak a pesar de la fuerte lluvia
La marcha concluyó con la lectura de un manifiesto en español y en tamazight frente al monolito de la Constitución
Publicada en MeliYa el 15 de febrero de 2003
Unos 1.500 melillenses, según la Delegación del Gobierno, y cerca de 5.000 según los manifestantes, conformaron hoy un manto de paraguas que recorrió la Avenida principal de la ciudad en la manifestación por la paz y contra la guerra en Irak, que se desarrolló bajo una fuerte lluvia.
Convocada por la Plataforma Por la Paz y Contra la Guerra -integrada por distintos partidos políticos, sindicatos y ONG- la manifestación discurrió "sin ningún tipo de incidentes" y controlada por 70 agentes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, 20 de ellos de la Unidad de Intervención Policial, desplazados desde la península, explicó el delegado del Gobierno, Arturo Esteban.
Durante su transcurso, en el que no cesó la fuerte lluvia, se gritaron consignas contra George W. Bush, José María Aznar, la guerra y a favor de la paz y de la labor de los inspectores de las Naciones Unidas en Irak.
La marcha concluyó junto al monolito dedicado a la Constitución, ante el que se leyó un manifiesto en español y en tamazight -dialecto norteafricano y lengua materna de los musulmanes melillenses-, en el que se acusó a Estados Unidos de querer iniciar una guerra "por el deseo de controlar las reservas de petróleo de Irak".
Se añadió que el conflicto bélico agravaría "la explosiva situación de Oriente Medio", ya que "en Palestina, Irak y Afganistán desde hace años varios generaciones no conocen otra perspectiva que la de intentar sobrevivir en medio de la guerra".
También se pidió que España, como miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, "fije su posición con independencia, sin someterse al dictado de los Estados Unidos y de ningún otro país".
La lluvia y la manifestación originaron algunos problemas de tráfico y algunos manifestantes obligaron a mantener los desvíos de circulación establecidos al regresar a sus casas por la Avenida principal, pese a que no estaba autorizado.
Asimismo, algunos menores inmigrantes de los centros de acogida aprovecharon los tumultos que provocaba la concentración ante el monolito de la Constitución para sustraer objetos personales de los bolsos de algunos de los manifestantes.
Esteban mostró su "satisfacción" por la "madurez y responsabilidad" demostrada por los melillenses y, aunque confió en que no haya incidentes tras la manifestación, dijo que los "objetivos más sensibles", como las sinagogas en las que hoy se reza por celebrarse el Sabat, disponen de servicios especiales de vigilancia.