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Médicos Sin Fronteras pide al Gobierno de España que se responsabilice de los inmigrantes de Ceuta y Melilla
Así lo ha manifestado en Bilbao el coordinador de MSF en lugares de conflicto, Carlos Ugarte
Publicada en MeliYa el 13 de octubre de 2003
Médicos Sin Fronteras (MSF) ha pedido hoy que "en España, país que presume de ser la décima potencia mundial más desarrollada", el Gobierno "asuma su responsabilidad" respecto a los centenares de inmigrantes que viven en Ceuta y Melilla "en situación extrema vulnerabilidad" y en la misma precariedad que países en conflicto como Irak o Congo.
En una comparecencia ante los periodistas celebrada en Bilbao, el coordinador de los proyectos de MSF en lugares en conflicto, Carlos Ugarte, ha destacado que en las ciudades de Ceuta y Melilla dicha organización "ha tenido que hacerse cargo de la asistencia de centenares de inmigrantes" ya que la Administración del Estado "elude asumir esta responsabilidad".
Ha expuesto que inmigrantes de todos los continentes llegan a Ceuta y Melilla saltando el perímetro fronterizo o nadando, muchos de ellos después de un proceso migratorio de dos años, y el 95 por ciento son solicitantes de asilo político por lo que, después de presentar dicha solicitud ante la administración española, deben aguardar entre seis meses y un año hasta su tramitación.
Durante ese período, "la Administración se olvida de esa gente, que ha llegado sin recursos" y que permanece "en total abandono" en precarias condiciones de vida.
Médicos Sin Fronteras "se vio obligada" a organizar un campamento de refugiados en Ceuta donde asistió durante tres meses a más de 500 personas hasta que hace tres semanas dicho campo "fue desmantelado por unidades del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil", ha relatado Urgarte.
"El desmantelamiento, por primera vez en nuestra historia, de un campo de refugiados, en el corazón de Europa, en la España del desarrollo, produjo la vuelta a la situación inicial", donde todos esos inmigrantes volvieron a vivir a la intemperie, "sin ningún tipo de cobijo, con plásticos y cartones para hacer chabolas, sin alimentación, ni saneamiento, ni asistencia médica", ha añadido.
Ugarte ha considerado que a Médicos Sin Fronteras, además de la asistencia médica de esas personas, "le corresponde la obligación de denunciar la absoluta dejadez por parte de la Administración del Estado" hacia esa población con el objetivo de que el Gobierno "asuma su responsabilidad para cambiar atajar las causas de esta situación".
Esta ONG ha hecho balance de la actividad desarrollada desde que se estableció en el País Vasco hace diez años y ha agradecido a la sociedad vasca su apoyo tanto económico como de voluntariado. En concreto, de los 1.133 socios vascos de MSF en 1993 ha pasado a 12.326 en la actualidad.
En este momento MSF dispone de 73 voluntarios expatriados vascos trabajando en grandes crisis humanitarias como Ruanda, Centroamérica y Kosovo. Además, cuenta con subvenciones de las instituciones vascas por valor de 3.394.446 euros anuales, entre las que destaca el Ayuntamiento de Vitoria la que más ayudas aporta.
La citada organización internacional de ayuda humanitaria cuenta con dos millones de socios en todo el mundo y envía cada año más de 2.500 profesionales de 45 nacionalidades a diferentes escenarios en crisis. Entre otros galardones y reconocimientos por su labor, destacan el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia en 1991, el Premio Consejo de Europa a los Derechos Humanos en 1992 y el Nobel de la Paz en 1999.