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Mujeres Progresistas muestra su satisfacción tras la retirada de la sentencia del tribunal islámico que condenaba a una nigeriana a morir lapidada

También el Grupo Socialistas en la Asamblea de Melilla manifiesta su agrado ante esta hecho

Publicada en MeliYa el 26 de septiembre de 2003

MeliYa.com

La Asociación de Mujeres Progresistas de Melilla, a través de su presidenta, Celia Sarompas, quiere mostrar su “enorme” satisfacción ante el rechazo por el tribunal islámico de apelación de la condena a muerte por lapidación dictada contra Amina Lawal hace unos meses, sentencia que se iba a ejecutar el próximo mes de enero “después del segundo cumpleaños de su hija Wasila, a quien sigue amamantando”.

Según explican desde Mujeres Progresistas, el caso de esta mujer nigeriana de 31 años condenada a muerte bajo la ley islámica “sharía”, ha causado una gran indignación mundial y ha movilizado a más de nueve millones de personas en todo el mundo, respondiendo así a la llamada hecha por la Organización de derechos humanos Amnistía Internacional.

La Asociación de Mujeres Progresistas de Melilla desea por ello mostrar su reconocimiento a la citada organización, que ya “fue galardonada en 1977 con el Premio Nóbel de la Paz, por su labor en defensa de los derechos humanos en todo el mundo, centrada en impedir y poner fin a los abusos graves contra el derecho a la integridad física y mental, a la libertad de conciencia y de expresión y a no sufrir ningún tipo de discriminación”.

Del mismo modo, esta asociación felicita a la sociedad española por la “impresionante respuesta en el caso de Amina”, ya que de las nueve mil firmas recogidas, más de la mitad han sido por ciudadanos españoles.

Al igual que ha hecho la Asociación de Mujeres Progresistas, el Grupo Parlamentario Socialista de Melilla ha expresado su satisfacción tras la resolución del problema de manera favorable para Amina, al tiempo que manifiesta recoger con agrado el compromiso adquirido por el presidente de Nigeria de no permitir que nadie en ese país sea lapidado hasta morir por la ley “sharía”.