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Se pone en marcha una campaña de choque para evitar que el caso de sarna del Baluarte se convierta en un brote

El consejero de Bienestar Social asegura que el menor contagiado no está aislado porque así lo ha decidido el médico

Publicada en MeliYa el 10 de marzo de 2003

EFE

El área de Sanidad de la Delegación del Gobierno emprendió hoy una campaña de choque para erradicar y evitar el contagio del brote de sarna surgido en el centro de reforma de menores del Baluarte de San Pedro de Melilla, donde los vigilantes se niegan a trabajar al considerar que pueden resultar afectados.

El consejero melillense de Bienestar Social, José Vallés (PP), explicó hoy que el menor que sufre esta enfermedad de la piel recibe tratamiento desde el viernes y dijo que "no hay motivo para la alarma" porque "ni siquiera se decretó su aislamiento".

El plan de choque consiste en tratar con un gel denominado escabicida a todas las personas que han estado en contacto con el enfermo, fumigar el centro de reforma para eliminar el ácaro que produce la dolencia, lavar la ropa de cama, toallas y prendas de los internos a cien grados y evitar que las intercambien con el afectado.

Vallés apuntó que la sarna "deja de ser peligrosa cuando se controla", por lo que aseguró que "seguiremos al tanto para evitar que se produzca una epidemia".

Añadió que el menor, de nacionalidad marroquí, se contagió fuera del centro de reforma porque disfruta de régimen semiabierto, y recordó que la sarna es endémica en Marruecos.

Por su parte, el viceconsejero de Seguridad Ciudadana, Rafael Ramírez (PP), señaló que los doce vigilantes de Servicios Generales que se niegan desde la madrugada del domingo a trabajar en el centro por temor a ser contagiados han cometido una "irregularidad" que será estudiada para posibles sanciones.

Ramírez subrayó que se han tomado las medidas profilácticas necesarias para evitar el contagio y que "ni los trabajadores ni los internos tendrán problemas de salud".

Además, los delegados de prevención de riesgos laborales de Melilla pertenecientes a UGT, CCOO y CSIF denunciaron hoy el brote de sarna en la Inspección de Trabajo al considerar que "se ocultó" y que no se informó del mismo ni de sus consecuencias "ni a los trabajadores ni al Comité de Salud Laboral".

Los sindicatos se quejan de esta "falta de información para evitar posibles contagios" y consideran que ello originó que los vigilantes se negasen a trabajar "sin ningún tipo de medida de prevención", por lo que no admitirán "ninguna medida de represión" contra ellos "ante el incumplimiento de la norma por la propia Administración".