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Según UGT las cifras del desempleo y el IPC enfrentan el "glamour institucional" de Imbroda y la realidad melillense
La subida del IPC de marzo situa la tasa interanual en el 3,9%
Publicada en MeliYa el 13 de abril de 2003
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Según UGT, Melilla sigue padeciendo un elevado nivel de inflación. Este sindicato considera que estos datos ponen de manifiesto que la política económica del Gobierno es incapaz de reactivar la economía, generar suficiente empleo y reducir precios. Insistimos en la importancia de las cláusulas de revisión salarial para garantizar la mejora del poder adquisitivo de los trabajadores (la media pactada en convenio es del 3,5%) y exigimos un cambio en la política económica que permita reducir de forma drástica la tasa de inflación y mejorar la convergencia real de nuestro país con respecto a Europa y de nuestra ciudad con respecto al resto de España.
Los datos del INE publicados recientemente, explican que el 55% de los hogares españoles (7,5 millones) tuvo dificultades financieras, en el último trimestre de 2002 para acabar el mes. Igualmente, el nivel de ahorro de las familias está bajo mínimos, y su grado de endeudamiento (según datos del Banco de España) alcanza ya el 80% de su renta disponible, cifras en las que también estamos incluidos los ciudadanos melillenses.
Del conjunto de problemas estructurales que padece nuestra ciudad, es la alta tasa de inflación junto con el elevado nivel de desempleo, el principal elemento de preocupación para los trabajadores melillenses. Difícilmente podemos hacer de nuestra ciudad, una región atractiva para la inversión, si se mantienen unos indicadores tan desalentadores como éstos. El enorme incremento del vestido y del calzado, de un 9’8%, incide directamente en el consumo de las economías medias y bajas, las más débiles y las más expuestas a una perdida de poder adquisitivo que conlleva mayores dificultades para terminar el mes con desahogo.
La elevada inflación sigue siendo un grave problema que daña la calidad de vida de los trabajadores y la competitividad de las empresas.
Mientras todo esto ocurre el Gobierno Imbroda sigue encerrado en su torre de marfil, incapaz de reconocer y hacer frente a estos problemas. Vendiéndonos un día sí y otro también, las mejores mieles de una gestión, que parece haber sido diseñada para tener solamente un efecto mediático.