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Trabajadores de Solimel denuncian ante el Defensor del Pueblo que sufren persecuciones y acoso moral

Pro Derechos Humanos ha denunciado ante el Juzgado de lo Social el supuesto cierre improcedente del cámping de Rostrogordo

Publicada en MeliYa el 19 de febrero de 2003

EFE

Representantes de los trabajadores de la Residencia de Estudiantes y Deportistas de Melilla, un centro especial de empleo para minusválidos, denunciaron ante el Defensor del Pueblo andaluz, José Chamizo, y ante otras nstituciones "el acoso moral y la persecución" que sufren en su empresa.

Estos trabajadores, todos discapacitados, aseguran que aquellos que "no siguen al gerente" de la empresa SOLIMEL, concesionaria de la Residencia, sufren "acoso moral y una persecución dura e impune", explicó su portavoz, José Jiménez.

Añadió que Chamizo se quedó "bastante sorprendido" con la situación de este colectivo, recogida en un dossier que también se entregó a la Asociación Contra el Acoso Moral en Andalucía, CERMI e Izquierda Unida, entre otros.

Jiménez confió en que los responsables de dichas instituciones y asociaciones "tomen cartas en el asunto" para acabar con esta situación, que incluye además el impago de sus salarios, motivo por el que permanecen concentrados ante el Palacio de la Asamblea de Melilla.

Aunque el Gobierno autónomo medió en el conflicto salarial y se comprometió a supervisar que SOLIMEL pagase a sus trabajadores entre el 1 y el 5 de febrero, no han recibido aún el importe de sus nóminas de enero.

Además, la Asociación Pro Derechos Humanos denunció que el cámping de Rostrogordo, gestionado también por Solimel, ha cerrado "unilateralmente" sus puertas "dejando en la calle" a sus trabajadores, por lo que lo ha puesto en conocimiento del Juzgado de lo Social por un presunto cierre improcedente.