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UGT de Melilla denuncia un desfase de los convenios colectivos y una economía sumergida de la ciudad "inmensa"

Entre los sectores desfasados, según Ruiz Varea, se encuentra el Metal, la Construcción, la Hostelería y el Comercio

Publicada en MeliYa el 15 de diciembre de 2003

EFE

Los convenios colectivos en Melilla "están hechos unos zorros", según ha dicho hoy a los informadores el secretario de Acción Sindical de la UGT, Ricardo Ruiz Varea, quien ha señalado que la "economía sumergida de la ciudad es inmensa".

Ha añadido Ruiz Varea que el ambiente de la negociación colectiva no es bueno porque los convenios "están desfasados y algunos sin negociación desde el año 1993 o 1996".

Para el dirigente sindical, hay varios motivos: "El primero la desidia de la patronal, porque no es una patronal comprometida dentro de la negociación. En segundo lugar el poco compromiso para establecer nuevos convenios colectivos o de renovarlos y en tercer lugar la falta de negociación bajo el principio de buena fe".

Entre los sectores desfasados en sus convenios, según Ruiz Varea, figuran el Metal, la Construcción, la Hostelería y el Comercio, aunque en este último se están entablando contactos.

El único convenio vigente en la actualidad es el de Limpieza de Edificios y Locales y "nos encontramos con una reticencia total, por no decir agresiva, de la patronal para no negociar", ha añadido.

"La Confederación de empresarios no está respondiendo a las expectativas que se declaran en el acuerdo interconfederal de la negociación colectiva", según Ruiz Varea, y ha subrayado que los empresarios melillenses han sido incapaces de trasladar dicho texto a su ámbito regional porque "no hay voluntad negociadora por parte de la patronal".

En relación con la bonificación del 40% en las cuotas de la Seguridad Social, el secretario de Acción Sindical de la UGT ha dicho que la negociación colectiva es una herramienta muy útil para establecer un acuerdo con la seguridad de que pueda repercutir en los trabajadores.

Por último, Ruiz Varea ha indicado que en Melilla la Inspección de Trabajo, dependiente de la Delegación del Gobierno, "tiene un personal escaso con unos objetivos que no son acordes con la ciudad que tenemos, porque existe una economía sumergida inmensa y no está funcionando como deseamos".

Ruiz Varea ha culpado a la Delegación del Gobierno de "no ampliar la plantilla para una ciudad como Melilla" que tiene una características especiales de ciudad fronteriza, donde se necesitan, ha dicho, "al menos cuatro inspectores más".