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Un pasajero denuncia la descoordinación de Iberia en la atención de heridos
Publicada en MeliYa el 19 de enero de 2003
Uno de los pasajeros del Fokker 50 de Air Nostrum que se accidentó ayer en Melilla, Ramón Antón, denunció hoy la "descoordinación total y absoluta" de Iberia, AENA y Aviación Civil en la atención de los heridos tanto en el momento del siniestro como posteriormente.
Antón dijo hoy a Efe que en lugar del siniestro, después de que se produjera, "no aparecía absolutamente nadie" de Iberia, AENA o Aviación Civil del aeropuerto melillense que coordinara las labores de evacuación de los heridos y denunció que "ni siquiera" abrieron una puerta lateral de seguridad existente en la valla que delimita el aeropuerto, contra la que impactó el avión, para facilitar la salida de los vehículos de emergencia "que tuvieron que salir por la pista".
El pasajero, que sufrió una contusión "fuerte" en la espalda, también criticó la "falta de atención" posterior a la hora de poder recoger su equipaje, para lo que tuvo que llamar hasta en seis ocasiones al 902 400 500 habilitado por Iberia y Air Nostrum para atención de los afectados y no ha sido hasta hoy cuando ha podido recogerlo "y después de haberme puesto nervioso y decir que parece que si no hay muertos nadie se toma interés".
Después de seis llamadas "y que me rebotaran de un sitio a otro y esperando sus llamadas", ha sido finalmente esta mañana y tras la última llamada cuando "se ha normalizado la cosa" e Iberia ha enviado sus servicios médicos al hospital, a donde había acudido para hacerse una radiografía, "pero lo anterior ha sido nefasto y algo para olvidar".
Por otra parte, Ramón Antón también quiso destacar la intervención "providencial" de la azafata o del piloto, quien decidiera ordenar antes de despegar que los pasajeros se situaran en los asientos de cola para compensar el peso de la carga, "porque no lo habríamos contado ni yo ni la mujer embarazada", ya que iban en las primeras filas y el avión se partió a la altura de la fila sexta.
Explicó que fueron la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía, al que pertenece, los primeros en ayudar a los heridos a salir del avión junto a él mismo, e incluso los dos primeros evacuados lo fueron en vehículos policiales.
El pasajero aseguró que el vuelo desde la salida de Málaga hasta antes de llegar a Melilla fue "normal" y que al aterrizar notaron "una especie de turbulencias, un giro brusco y una velocidad inusual, cuando normalmente se siente la frenada, por lo que no sabemos si fallaron los frenos", tras lo que se produjo "un fuerte golpe abajo, creemos que al caer del talud, y el avión se abrió en dos".
Antón, quien aseguró que en el momento del accidente, al contrario de lo que se dice, "no sientes pánico porque no te da tiempo al ser una cuestión de segundos", volvió a mostrarse agradecido con la azafata "porque enseguida se puso a contar si estábamos los trece pasajeros".