Opinión

"Crónica de un desastre anunciado"

Publicada en MeliYa el 16 de marzo de 2004

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Francisco de Apellániz Sainz-Trápaga, no del portal.

Francisco de Apellániz Sainz-Trápaga

"Crónica de un desastre anunciado"

Alguien, dijo una vez que “quien siembra odios, recoge tempestades” . Es lo que le ha pasado al PP en la última confrontación electoral. Tan evidente, como que el PSOE no ha ganado las elecciones. Tan sencillo, como que las ha perdido el PP.

Y puestos a seguir con el refranero, hay otro que dice, “el hombre, es el único animal de la Tierra que tropieza dos…cientas veces en la misma piedra”. Nunca mas a propósito. Hace ocho años, un PSOE, movido por esa loca vorágine adquirida por el uso y el abuso del Poder, quiso cachondearse de la sabiduría de un pueblo, como el español, con mas conchas que un galápago, pretendiendo hacerle comulgar con ruedas de molino, cuando ese pueblo, sabía de sobra que el que roba es un chorizo y el que, además, engaña, un estafador. Aquello, le costó perder aquellas elecciones. Lo de ahora, es mas de lo mismo, con el agravante de que a una buena gestión, le han pesado mas la arrogancia rayana en la chulería y de nuevo, la ridícula pretensión de que admitamos el absurdo como evidente, teniendo como telón de fondo a la muerte, el dolor y la desesperación. Demasiado.

Llovía sobre mojado. A una continua actitud de desprecio e intolerancia contra todo aquello que “apestase” a nacionalismo, se impuso la criminalización de las ideas…que no acatasen el “pensamiento único” y el incumplimiento sistemático de los Estatutos de autonomía, lo que obligó al nacionalismo democrático a tomar otros derroteros.

Pero si la miserable actitud de desprecio y chulería del Gobierno ante las víctimas y familiares del Yakolev ha sido un detonante, la gota que ha colmado el vaso de la paciencia ha sido esa vil masacre del 11 M y la cobarde actitud de eludir lo evidente, señalando hacia otro lado. Ha sido repugnante.

Sr. Zapatero, apréndase esta lección y no menosprecie la sabiduría del pueblo. Pero sobre todo, no juegue con sus sentimientos o durará menos que un caramelo en la puerta de un colegio. Para los “malos”, ni agua. Para los “buenos”, mucho respeto.

Francisco de Apellániz Sainz-Trápaga

San Sebastián-Donostia, 15 de Marzo del 2004.