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Desde 1988 se han producido en España 18 tentativas de envenenamiento que han provocado seis muertes

El último caso es el de la parricida descubierta en Melilla

Publicada en MeliYa el 9 de junio de 2004

EFE

El envenenamiento en España en los últimos 16 años ha estado protagonizado, en todos los casos juzgados, salvo uno, por mujeres, que a pesar de intentarlo con 18 víctimas sólo han tenido éxito en seis ocasiones, incluidos tres niños.

El único caso que tiene semejanza con el que ahora se ha conocido en Melilla, donde una mujer ha sido detenida por causar, presuntamente, la muerte de su marido y de su hija al envenenarlos con fármacos y lesionar a su hijo de la misma forma, es el protagonizado por Isabel Padilla.

Padilla, de 49 años, fue condenada el 27 de enero de 1995 por la Audiencia Provincial de Murcia a 89 años de reclusión como autora de cinco delitos de parricidio, dos de ellos frustrados, de los que fueron víctimas su esposo y cuatro de sus hijos.

La acusada empezó, en 1972, con los envenenamientos suministrando fármacos para tratar la diabetes a su hijo de 5 años, Pedro Eusebio, y luego continuó con el resto de la familia. El, su padre y otro de sus hermanos acabaron muriendo.

También consiguió su objetivo una mujer de 58 años, de Arico (Tenerife), que asesinó a su marido, de 63 años, con plaguicida y que fue detenida por ello en noviembre de 1988.

Hasta diez años después no se materializó otro caso de envenenamiento: el protagonizado por una vecina de Llicá d'Amunt (Barcelona), que se entregó en junio de 1998 a la Policía como autora confesa de la muerte de su marido administrándole barbitúricos.

El último caso de muerte por esa causa ocurrió en abril de 2000, cuando Juan José Mena, un agricultor de 47 años, vecino de Socuéllamos (Ciudad Real), falleció en el hospital a consecuencia de la ingestión de arsénico presumiblemente administrado por su esposa, Amparo Calleja, de 44 años, que había pasado a disposición judicial hacía un mes como sospechosa de estarle envenenando.

En el campo de la tentativa, en estos 16 años, el primer intento juzgado fue en abril de 1988, cuando la Audiencia Provincial de Valencia condenó a Encarnación Tornero a casi 23 años de prisión por intentar asesinar, suministrándoles varias dosis de insecticida y arsénico, a su marido y a su hijo de 8 años.

Montserrat Arboix fue condenada en diciembre de 1988 por la Audiencia de Barcelona a nueve años de prisión como autora de un delito de parricidio frustrado en la persona de su marido, Arnaldo P., al que dio durante dos meses infusiones de acónito.

El acónito es una planta medicinal muy venenosa, tan potente como la cicuta, aunque se emplea en la terapia de infecciones agudas y ataques de pánico.Con insecticida para hormigas mezclado durante un año en la comida intentó Remedios Pérez, de 31 años, envenenar a su marido, por lo que la Audiencia de Valencia le condenó en enero de 1997 a 13 años de reclusión.

Un año después, en febrero, la policía detuvo a María de los Angeles Guzmán, de 34 años, vecina de Illescas (Toledo), acusada del intento de asesinato por envenenamiento de su marido, Luis Ballesteros, de 44 años, al que desde hacía 4 años le suministraba una sobredosis de medicamento para el alcoholismo.Tan segura estaba de tener éxito, que tenía preparada la ropa de luto y el traje para amortajar a su marido.

También en 1998, pero en noviembre, la Audiencia Provincial de Madrid condenó por lesiones a Isabel O., una vecina de Parla (Madrid), por intentar envenenar a su marido con un neuroléptico.

Uno de los casos que más páginas ocupó en la sección de sucesos, fue el de María Luisa V.M., de 54 años, que en julio de 1999 fue condenada a 12 años de cárcel por intentar envenenar a su marido, Pedro Cañas.La acusada inyectaba pesticidas y amoniaco, entre otras sustancias, en la botella del suero de su marido mientras éste se hallaba hospitalizado en una unidad de quemados del hospital de Getafe.

El Tribunal Supremo confirmó aquel mismo año la condena de 34 años de prisión a Margarita Sánchez, la "viuda negra" de L'Hospitalet de Llobregat, (Barcelona) por envenenar, robar y estafar a familiares, amigos y vecinos.

La lista se cierra con el marido de Isabel R., de 41 años y vecina de Llutxent (Valencia), que en 2001 resultó envenenada al igual que su madre Blasa, de 80 años, y su vecina Teresa, de 74 años, tras ingerir café supuestamente envenenado con un tóxico desconocido de efecto inmediato.