Deportes · Balonmano
En un gran encuentro donde la afición llevó al líder en volandas hacia el ascenso, Ebidem venció a un rival directo como Palma del Río (30-28)
Los melillenses imparables con esas doce victorias de otras tantas jornadas
Publicada en MeliYa el 19 de diciembre de 2004
Había que responder y la verdad es que lo han hecho todos, es decir directivos, jugadores, afición -una matrícula de honor perpetua para ellos-, medios de comunicación y en resumidas cuentas que cuando se trata este año de ser una auténtica piña en esto del balonmano, la misma incluso hasta se acrecenta a pasos agigantados y de ahí los triunfos consecutivos de un equipo, Ebidem que ha demostrado además con creces no sólo no tener rival alguno al menos en este grupo, sino que es sin dudarlo un sólo instante el conjunto que está mejor preparado para recibir dentro de no muchos meses la fase que le daría -esperemos que así sea- el ascenso a la superior categoría, algo que además, por muchos motivos, tradición balonmanística, esfuerzo de directivos, equipos, afición, Ciudad, ect. se está pidiendo además a gritos.
La gesta del sábado no fue otra que la un nuevo triunfo pero en esta ocasión mas valorable si se quiere ya que se ha desbancado a un directo rival como lo son los cordobeses del Palma del Río, y se hizo en un partido donde no fue nada fácil y donde los melillenses de Milos demostraron que no ocupan el liderato además con el palmarés increible de doce victorias de doce encuentros disputados, decíamos, que por mera casualidad.
Y es que Ebidem venció ayer en un épico encuentro a un digno rival que además al término de los primeros treinta minutos les puso las cosas muy cuestas arriba ya que vencían los andaluces por una diferencia incluso de dos goles, siendo el resultado del final de éste período el de 11-13.
Pero ahí estaba una masa social denominada afición, para ser el auténtico jugador número ocho, algo que venía dándose en los encuentros anteriores, pero créamnos que no con tanta intensidad, y claro está, así al menos aquí en nuestra ciudad, no hay rival que nos pueda vencer.
La primera mitad resulto ser bastante nivelada con marcadores parciales de 6-6, 10-11 o el consabido al descanso de 11-13, pero casi siempre con ventaja visitante, algo que hacía por un lado presagiar que pudiera llegar la primera derrota además en casa, pero al tiempo tener por parte de los aficionados de nuevo, una seria confianza ciega en sus jugadores de que la contienda iba a resultar victoriosa, como así sucedió.
Tal como se estaba desarrollando el partido aún los foráneos le pusieron mas dificultad ya que los de Vilalbilla se imponían nada mas comenzar el segundo período incluso por un preocupante 13-16.
La lesión de Baena la notaron en demasía los andaluces aunque no obstante daban muchísimos problemas a los de Nicolas Milos.
Así tenemos que este aspecto, es decir el de la lesión del citado jugador cordobés, es aprovechada a la perfección por un Ebidem que se pone de nuevo a un sólo gol en varias ocasiones con esos parciales de 16-17 o aquel otro a falta de quince minutos de 20-21.
pero también hay que decir que la mala fortuna se alineó con los peninsulares ya que una lesión de Hugo y la exclusión por dos minutos de otro compañero, dejó mermado numéricamente a los de Villalbilla -portero y cuatro de campo-, algo que supieron aprovechar los locales para nivelar la contienda a 23 goles para mas tarde hacerlo a 24 y ya a falta de nueve minutos para el final hacerlo incluso con ventaja de un sólo gol, 25-24, ampliando incluso su ventaja en dos goles un par de minutos mas tarde (26-24).
A falta de un minuto para la conclusión del intenso choque, los melillenses vencían por tres goles de diferencia (30-27) a pesar de que los últimos en marcar fueron los cordobeses poniendo el electrónico en el definitivo 30-28 envuelto en la increíble fiesta que sólo los seguidores locales brindaron a Ebidem.
Gran encuentro protagonizado por dos grandes equipos, que bajo la dirección de los colegiados madrileños Donado y Gordon (aceptable actuación a medias) los equipos formaron así:
EBIDEM:
Esteban, Alexei (1), Pedersen (5), González (2), Arance (4), David (5), Aguirre (1) -como siete de salida- Rachid, Capel (6), Borja (4) y Safiani (2).
PALMA DEL RÍO:
David, Edu (1), Pérez (12), Silvan (3), Carlos (3), Hugo (4), Baena (3), -equipo inicial- Calleja, Arana, Luz, Chema (1), Miki (1) y Chipi.