Reportaje
"ESTE VERANO QUIÉRETE MUCHO"
La Cruz Roja pone en marcha un año más una campaña para alertar de los peligros del sol
Publicada en MeliYa el 26 de julio de 2004
Con la llegada del verano y, con él, las vacaciones, aumentan una serie de riesgos relacionados directamente con la estación veraniega como son la exposición a temperaturas ambientales elevadas o una exposición incorrecta al sol.
Por ello, y para prevenir posibles riesgos, la Cruz Roja, como cada año, ha puesto en marcha una campaña nacional de prevención de accidentes, incluida en el programa “Prevenir es vivir”, con la que se pretende alertar a la población sobre la importancia de ejercer una actitud responsable a la hora de disfrutar del verano y del sol, informando acerca de cómo hacerlo sin riesgos.
La campaña en sí recibe el nombre de “Este verano quiérete mucho”, y su objetivo es reducir los accidentes y riegos que se corren frente al sol, el agua y el calor, mediante la difusión de carteles y folletos en playas, piscinas, centros de ocio o instalaciones acuáticas, por todo el territorio nacional.
La exposición incorrecta ante el sol durante las horas centrales del día, sin filtro solar, sin sombrero o sin gafas de sol, puede causar importantes daños en la piel y en los ojos, además de poder provocar lesiones cutáneas de diversa envergadura. En este sentido, tanto la Cruz Roja como médicos y dermatólogos aseguran que el cáncer de piel es la enfermedad más grave de las relacionadas con la mala exposición al sol, y cada vez “es más común”. Tanto es así, que se calcula que el 60 por ciento de las personas mayores de 65 años desarrollarán un cáncer de piel y un 25 por ciento de ellos sufrirá más de uno en su vida.
La posibilidad de contraer un cáncer de piel ha aumentado de forma alarmante entre los españoles de 35 a 50 años, dejando en evidencia una vez más la importancia de la prevención y la educación para evitar estos daños del sol a largo plazo.
Por ello, para prevenir los daños ocasionados por el sol, médicos y dermatólogos aconsejan evitar las exposiciones solares prolongadas y la aparición de quemaduras, protegiéndose adecuadamente con un fotoprotector que ha de ser aplicado correctamente y al menos media hora antes de exponerse al sol.
Los niños son especialmente sensibles a los rayos solares, por lo que se aconseja tener un especial cuidado ya que aún no han desarrollado el sistema natural de protección. Es necesario también recordar que la piel tiene “efecto memoria”, por lo que el exceso de exposición solar durante la infancia puede tener graves consecuencias en la edad adulta.
El calor excesivo también supone un riesgo para nuestra salud que puede prevenirse tomando una serie de medidas sencillas, como evitar hacer esfuerzos físicos durante las horas más calurosas, evitar la exposición directa al sol, utilizar sombreros o gorras, ropa ligera y de colores claros y calzado transpirable y refrescante. Además, es importante procurar beber líquidos con frecuencia para hidratarse, pero que no contengan gas ni cafeína, así como tomar comidas que contengan verduras, ensaladas, frutas, zumos, gazpachos, etc., ya que ello nos ayuda a reponer las sales minerales que se pierden con el sudor.