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Guelaya pide a Medio Ambiente la devolución del vivero situado en la Granja Agrícola que ya ocupó con anterioridad

Ante la inminente demolición del vivero que actualmente ocupa esta asociación en los terrenos de Huerta Salama

Publicada en MeliYa el 21 de octubre de 2004

Carmen Gaona Sáez

Guelaya-Ecologistas en Acción asegura a través de un comunicado de prensa que las actividades que lleva a cabo en el ámbito del viverismo y la reforestación “están en peligro” por la demolición que, en breve, llevará a cabo la empresa Dragados del vivero que actualmente ocupa esta asociación en los terrenos de Huerta Salama.

Este hecho ha sido comunicado a la Consejería de Medio Ambiente, a quien Guelaya ha solicitado la devolución del vivero situado en la Granja Agrícola que estuvo conservando y arreglando durante 6 años y del cual, asegura, “la propia Consejería nos expulsó hace año y medio violentando el candado que la cerraba, para alojar a su desaparecida sección de jardines”.

Ecologistas en Acción aseguran además que la Consejería de Medio Ambiente se comprometió en julio a la cesión de un espacio en la Granja Agrícola para las actividades de Guelaya, sin embargo hasta la fecha “no hemos tenido ninguna contestación en un momento en que la situación es crítica ya que en unos días las excavadoras tienen que demoler las instalaciones del vivero de Huerta Salama”.

Las actividades de viverismo es una de las principales actividades del colectivo ecologista que, en la actualidad tiene paralizados varios proyectos de colaboración con colectivos ciudadanos que pretenden realizar labores de reforestación con los aproximadamente 1500 árboles que hay preparados. Además, también se encuentra congelada la campaña de viverismo de este año que debería de haber comenzar, ya que el otoño es la época del año más propicia en el Norte de África para las labores de sembrado, repicado y plantación, y proyectos como los de "Un Niño, Un árbol".

Melilla, según Guelaya, es la única autonomía del Estado que no concede subvenciones a las organizaciones ecologistas, ni siquiera, aseguran, subvenciones que según las leyes ambientales deben conceder a las asociaciones privadas para participar en la conservación de la naturaleza. Además el colectivo ecologista no puede solicitar subvenciones a otras instituciones públicas y privadas para proyectos ya que “la Consejería no nos proporciona un espacio físico para poder establecer un vivero y otras instalaciones para sede, almacen, aulas, etc., pudiendo así mantener unos proyectos en marcha que atraerían inversiones en subvenciones que incluso pudieran dar algunos puestos de trabajo”.

Ecologistas en Acción lamentan que “los que en otro tiempo salvamos la Granja Agrícola de la especulación, nos veamos expulsados de ella y observemos que la Granja Agrícola se ha prestado a todo el mundo e incluso a empresarios para tareas que no son precisamente sin ánimo de lucro”.

Ante esta situación, Guelaya no descarta realizar alguna acción de presión para lograr su objetivo de alojarse en algún lugar en la Granja Agrícola en el menor tiempo posible. Además, se han mostrado dispuestos a plantear a los partidos de la oposición que establezcan una postura concreta y exijan al gobierno los recursos necesarios para que los colectivos ambientales puedan trabajar y llevar sus proyectos a buen término.