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Imbroda exalta los valores de la Constitución Española el día de su XXVI aniversario
El presidente de la Ciudad considera inadmisible que se cuestione España como nación
Publicada en MeliYa el 6 de diciembre de 2004
La Constitución Española celebra hoy, 6 de diciembre, veintiseis años desde que fuera proclamada en las Cortes Generales, y es por este motivo por el que Melilla, como suele suceder cada año, ha salido a la calle para festejar por todo lo alto estos veintiseis años de libertad democrática y prosperidad.
Al acto han asistido las principales autoridades de la ciudad, como han sido el presidente, Juan José Imbroda, el delegado del Gobierno, José Fernández Chacón, el comandante general, Francisco Fernández, el diputado a Cortes, Antonio Gutiérrez, el presidente del PP, Arturo Esteban, el secretario general del PSME-PSOE, Dionisio Muñoz, así como algunos miembros de los dos grupos parlamentarios de la oposición, entre otros.
Ha sido a partir de las 11,00 horas cuando, ante decenas de melillenses, las autoridades locales han dado inicio al tradicional acto de homenaje a la Carta Magna, un acto que, como viene siendo habitual se ha celebrado frente al monolito que conmemora la Constitución Española y que se encuentra ubicado en la Plaza de España.
El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, ha sido el encargado de dirigirse a todos los presentes al acto, y lo ha hecho elogiando a la Constitución Española, un documento, ha explicado, que ha permitido crear “el mejor estilo de convivencia que jamás nos dimos los españoles”. En opinión de Imbroda, con el nacimiento de la Carta Magna, hace ahora veintiséis años, los españoles tuvieron la oportunidad de entrar en un régimen de libertades, de crear un Estado de Derecho, así como de ser ejemplo mundial “con nuestra ley de leyes”.
Aunque sin lugar a dudas las Constitución supuso un cambio sustancial en la vida de los españoles, el presidente melillense ha querido destacar el cambio que supuso para algunas de las comunidades autónomas llamadas históricas, como el País Vasco o Cataluña, “que jamás soñaron alcanzar tantas competencias”. Una situación diferente vive en la actualidad Melilla, una Ciudad Autónoma que aunque “tampoco tuvo nunca tanta descentralización”, está pendiente aún, ha dicho, de hacer operativa la disposición transitoria V de la Constitución Española.
De manera paralela al desarrollo alcanzado por las comunidades autónomas, la nación española ha logrado alcanzar en los últimos veintiséis años unas cotas de desarrollo económico, social y político “francamente impensables”, ha explicado el presidente, quien ha destacado por encima de todo el hecho de que los españoles consiguieran enterrar “definitivamente el uso de la fuerza para dirimir nuestra cuestiones. Sabemos vivir en paz, ese es el camino, y lo tenemos muy claro”.
Por todo ello, y teniendo en cuenta los avances que la Constitución Española ha traído consigo, Juan José Imbroda asegura no entender las voces y actitudes que surgen en la actualidad, y cuyo único objetivo, ha dicho, es “acabar con ese estado ideal de cosas”. Es por ello por lo que el presidente ha calificado de “inadmisible que se cuestione España como nación, que el Gobierno vasco siga empeñado en su camino a la independencia en contra de la voluntad de muchos vascos, que ETA siga atentando absurdamente después de llevar a sus espaldas más de 1.000 muertos, que se tengan que soportar propuestas independentistas en Cataluña, o que tengamos que escuchar voces insolidarias que no quieren que se destine ningún recurso a otras comunidades, cuando si ellas han alcanzado cotas de desarrollo ha sido gracias a las relaciones con el resto de España”.
Ante todas estas actitudes, que en su opinión tan sólo buscan “desmembrar parte de la nación”, el presidente melillense considera “fundamental” fomentar el diálogo y el consenso entre los dos grandes partidos nacionales, la mejor alternativa, en su opinión, para darles respuesta.
Tras las palabras de Juan José Imbroda, se ha procedido a la tradicional entrega de un gran ramo de flores al monolito de la Constitución Española, gesto éste que ha corrido a cargo tanto del presidente de la Ciudad, como del delegado del Gobierno y del comandante general, las máximas autoridades presentes en el acto.
A continuación, y antes de dar por finalizado el acto, los asistentes han tenido la oportunidad de oír el himno nacional de manos de la Banda Municipal de Melilla.