Local

Imbroda presenta el plan de mejora de la red de saneamiento

El proyecto será llevado a cabo por la CHS y costará más de 15 millones de euros

Publicada en MeliYa el 19 de febrero de 2004

Carmen Gaona Sáez

El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, en compañía del consejero de Medio Ambiente, Ramón Gavilán, ha presentado esta mañana el esperado proyecto de mejora de la red de saneamiento de las zonas bajas de Melilla, que está incluido, junto a otros, en el Plan Hidrológico Nacional.

Se trata, ha recordado, de una vieja aspiración de la Ciudad la de poder mejorar el saneamiento de la ciudad, ya que en la actualidad son frecuente las inundaciones en las calles más céntricas de Melilla en los días de lluvia. De ahí, que tras hacer un estudio de situación de las canalizaciones del centro melillense, para lo que se han ayudado de una microcámara, se ha puesto a disposición de la Confederación Hidrográfica del Sur, organismo encargado de las obras.

El proyecto, según ha explicado, consiste básicamente en aumentar la capacidad de bombeo de las aguas pluviales al mar, así como en dotar a la red de capacidad de transporte suficiente para llevar esta agua a la cámara de aspiración del bombeo.

Estos objetivos se lograrán dotando a los colectores principales de una mayor pendiente y diámetro, soterrando por un lado el punto de entrega de la red hasta una cota de –2,75, y aumentando el diámetro de las tuberías hasta los 2,30 metros, anchura que se considera suficiente para transportar el caudal.

La longitud de los colectores, por su parte, oscila entre los 3.085 metros los principales, y los 2.034 metros los secundarios, que a su vez poseerán un diámetro de 1,30 metros.

A su vez, se utilizará una estación de bombeo ubicada en la margen derecha del río de Oro, que incorpora tres bombeos diferentes que actuarán según las circunstancias. Así, en ausencia de lluvias o lluvias ligeras, el agua será transportada a la depuradora, con lluvias de intensidad moderada, el agua será enviada al mar, mientras que con lluvias intensas, el agua será directamente bombardeada a la desembocadura del río.

Tras dar cuenta del ambicioso proyecto, que supondrá un desembolso de 15.679.000 euros y que tiene un plazo de ejecución de 24 meses, el presidente se ha mostrado confiado en alcanzar por fin la solución a uno de los problemas que más afectan a la ciudad, sobre todo en época de lluvias.

Asociado a este proyecto, Imbroda se ha referido a la inclusión de una tubería de impulsión de 600 milímetros y otra de 200 milímetros, con un recorrido de cerca de 5,2 kilómetros, con la que se conseguirá tener agua para regadío que será destinada a la Granja Agrícola, al futuro campo de golf, a los parques y jardines públicos, al suministro de la red contra incendios del Polígono del Sepes, a los camiones de limpieza y alcantarillado, entre otros.

Este proyecto secundario, cuyo presupuesto es de 4,8 millones de euros, aún no se encuentra finalizado, aunque la intención de la Ciudad es que los dos sean puestos en marcha de manera simultánea.

Por todo esto, el presidente ha calificado éste como “un gran día para Melilla”, por lo que ha querido agradecer al Ministerio de Medio Ambiente, concretamente a su titular, Elvira Rodríguez, y a la CHS, por “la agilidad y la voluntad para hacer el proyecto”.

El inicio de las obras, ha dicho, será dado a conocer el próximo martes por la subsecretaria de Estado de Medio Ambiente, María Jesús Fraile, cuya visita ya está programada.