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La Fundación Gaselec publica la selección de obras de Agustín Jerez "Agustinov"

Al concurrido evento asistió Esperanza, la viuda del homenajeado, quien se mostró orgullosa, y en ocasiones emocionada ante tantos recuerdos mencionados

Publicada en MeliYa el 20 de noviembre de 2004

Victoria Baeza

La fundación privada melillense “Gaselec”, del empresario Gustavo Cabanillas, ha presentado la primera publicación que realizan, “Al talego coño... ¡Con perdón!”. Se trata del libro de Agustín Jerez, conocido por los melillenses como “ciudadano Agustinov”. Un cronista de la vida melillense, quien plasmaba con total libertad en cada uno de sus artículos periodísticos un sinfín de datos de la Ciudad de gran valor.

Al concurrido evento asistió Esperanza, la viuda del homenajeado, quien se mostró orgullosa, y en ocasiones emocionada ante tantos recuerdos mencionados. Ella ha sido quien, en nombre de su marido, ha firmado los ejemplares vendidos. Hay que señalar que el precio de la obra es de 12 euros, y todos los beneficios irán dirigidos para la Asociación Española contra el Cáncer, la Asociación de Alzheimer de Melilla, y para nuevas publicaciones que en un futuro se realicen desde la fundación.

El mismo Cabanillas ha comentado la ilusión que le haría al protagonista de la obra poder ver su trayectoria periodística publicada, tal y como se lo planteara él mismo hace una década al ayuntamiento melillense, y se lo negaron en su día. Es por ello comprensible el orgullo de Cabanillas, de poder hacer el sueño de su amigo Agustinov realidad.

La obra ha sido estructurada por el el estudioso Juan Díez, y han colaborado el artista Eduardo Morillas, y el escritor Severiano Gil, este último quien ha dado una valoración literaria. No cabe duda que el artífice de esta publicación fue el mismo Agustinov, quien le comentó allá por el año 1986 su deseo a Morillas de ver publicados sus artículos. Y ellos han conseguido seleccionar de una forma amena los mejores 2.500 escritos de “el notario de la historia en zapatillas”, según lo ha calificado cariñosamente Morillas.

Juan Díez, quien ha dividido la obra en tres parte principales, ha confesado que el libro es de Agustín, pero también de su viuda, ya que ella era realmente la que supervisaba sus escritos “y daba el visto bueno”. Incluso en la creación de esta obra ella ha facilitado muchos datos biográficos y anécdotas, que han quedado reflejadas en el libro. También en él se ha intentado cuidar el más mínimo detalle original, tales como las viñetas realizadas por “Agustinov”.

Severiano Gil ha explicado que su valoración ha sido más como lector que como entendido literario. A tenor de esto, ha resaltado el valor “como hemeroteca” de sus artículos, ya que da datos de 40 años de historia de la Ciudad, a modo de historiador, pero sin los corsés ni “dogmas” que puedan tener éstos, además de la forma de escribir amena y sentimental con la que lo hacía.