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Las ordenanzas de rehabilitación de edificios entrarán en vigor a mediados de febrero

Después de que no se hayan presentado alegaciones durante el período de exposición pública

Publicada en MeliYa el 29 de enero de 2004

Carmen Gaona Sáez

A mediadas del mes de febrero entrarán en vigor las nuevas ordenanzas de rehabilitación de edificios y declaraciones de ruina elaboradas por el área de Fomento. Así lo ha anunciado hoy el responsable del área, Manuel Ángel Quevedo, quien ha recordado que fue el pasado día 16 cuando finalizó el período de exposición pública de las citadas ordenanzas y lo hizo sin ninguna alegación presentada.

Por ello, y después de que la Comisión de Fomento aprobada el documento por unanimidad, tan sólo resta su publicación en el Boletín Oficial de la Ciudad Autónoma, algo que se llevará a cabo en los próximos días.

Las nuevas ordenanzas, según el consejero, van a contribuir a cambiar sustancialmente las declaraciones de ruina de tipo económica y técnica de los edificios, al tiempo que ha destacado la posibilidad de que la Ciudad Autónoma, con sus ayudas públicas, pueda determinar si un edificio se declara en ruina o no, como uno de los aspectos fundamentales del documento que hará que perdure en el tiempo.

El documento, ha explicado Quevedo, fija la obligación de conservación del edificio por parte del propietario, que deberá aportar no más del 50 por ciento del coste de la rehabilitación, ya que el resto podrá ser aportado por la Ciudad Autónoma a través de sus diferentes ayudas.

Por otra parte, el consejero ha asegurado que el área de Fomento se encuentra trabajando ya en la modificación de otra ordenanza, concretamente la de actuaciones protegibles en materia de vivienda, “que no hace más que desarrollar el Plan Nacional de Viviendas 2002-2005”. La modificación, ha dicho, consiste en aumentar la cuantía de las ayudas por cada actuación, así como el número de beneficiarios.

Sobre las ayudas, el consejero ha asegurado que “prácticamente se van a duplicar”, y se ha referido especialmente al centro modernista, donde no se exige ningún límite de ingresos de los propietarios, y las ayudas podrán llegar incluso hasta los 8.000 euros por vivienda con un límite del 70 por ciento del coste de la rehabilitación, que deberán tener fines estructurales o de mejora de la habitabilidad, nunca sustanciosos.

En esta zona de la ciudad, los locales también podrán beneficiarse de las ayudas, siempre y cuando no se utilicen para una reforma interior, y en este caso podrán ser de hasta 4.000 euros con un límite del 50 por ciento del coste.

En el resto de Melilla podrán solicitar ayuda aquellas personas cuyos ingresos sean menores a 3,5 veces el salario mínimo, y recibirán hasta 3.400 euros por vivienda.

Respecto a los beneficiarios, las ordenanzas incorporan a los ciudadanos mayores de 50 años, a los que se les concederá ayudas bien a fondo perdido, o bien préstamos que pueden llegar hasta los 18.000 euros, así como a los edificios de singular interés donde podrían subirse incluso los límites establecidos para las ayudas, dependiendo del interés histórico o artístico del edificio en cuestión.

En este sentido, Manuel Ángel Quevedo ha anunciado la próxima puesta en marcha de una campaña de información al ciudadano “para que conozca las posibilidades”. Mientras tanto, podrán dirigirse a la oficina de rehabilitación de EMVISMESA a través del número de teléfono 952 67 94 80.