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Más de 300 ceutíes y melillenses podrían solucionar sus problemas de sordera gracias a un implante coclear

Coincidiendo con el 15 aniversario de primer implante coclear , se pone en marcha en toda España la campaña “Todos podemos oír"

Publicada en MeliYa el 12 de diciembre de 2004

C.G.S./Meliya.com

Coincidiendo con el 15 aniversario de primer implante coclear (IC) que se llevó a cabo en España, concretamente en Barcelona, la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Patología Cérvico-Facial (SEORL-PCF) y GAES, han puesto en marcha en nuestro país la campaña “Todos podemos oír”, con la que se pretende explicar a la población, en especial a las más de 100.000 personas que en nuestro país están afectadas por sordera severa, las características y ventajas de esta técnica.

A lo largo de estos años, más de una decena de habitantes de Ceuta y Melilla han recuperado su capacidad auditiva gracias a un implante coclear (IC). Pero si estas cifras son bastante positivas, más los son aquellas que hablan de la posibilidad de que más de 300 ceutíes y melillenses puedan beneficiarse de esta técnica en los próximos años.

El implante coclear (IC) viene realizándose en el mundo desde finales de la década de los años 70. El “padre” de esta técnica es el especialista australiano Dr. Graeme Clark. Desde su primera intervención se han realizado más de 80.000 IC en todo el mundo. En España, el número de implantados hasta la fecha supera los 2.800, de los cuales más de una decena viven en Ceuta y Melilla. Un 60% son niños y un 40% adultos, según datos de la Asociación de Implantados Cocleares de España (AICE).

El implante coclear es un dispositivo de alta tecnología que permite exclusivamente a las personas sordas de nacimiento o que han perdido totalmente la audición posteriormente, recuperar su capacidad de oír. Estas personas tienen dañadas las células ciliadas del oído interno, que son las que convierten las señales acústicas en eléctricas y las transmiten al nervio auditivo. El implante suple esta función, convirtiendo el sonido en señales eléctricas que se transmiten a través del nervio auditivo al cerebro, donde son reconocidas como sonidos.

El IC consta de dos partes: una externa y una interna. La parte exterior (procesador, bobina transmisora) se encarga de captar los sonidos y las palabras para transmitirlas a la parte interna del implante que se sitúa mediante una operación quirúrgica en el oído interno, en la que se procesan los impulsos eléctricos.

Para decidir si un IC es adecuado para la persona que sufre sordera severa, un equipo multidisciplinar realiza una exhaustiva valoración para saber si esa persona es candidata a la colocación de un implante. Una vez tomada la decisión se realiza la cirugía y un mes después se procede a la conexión y programación del implante. Es entonces cuando empieza para el usuario un periodo de adaptación y rehabilitación para interpretar los nuevos sonidos.

Los usuarios del implante pueden llevar una vida normal, puesto que la gran mayoría pueden seguir las conversaciones sin labio lectura y se benefician en sus relaciones sociales gracias a una comunicación más fácil.