Local · Sucesos
Said Jiar pide justicia por las lesiones que presuntamente le provocó un Policía Local
El emigrante marroquí matiene que un agente de la Policía Local le propinó un puñetazo que le rompió la mandíbula
Publicada en MeliYa el 30 de julio de 2004
Said Jiar, el emigrante marroquí que hace menos de un mes acusaba a la Policía Local de Melilla por un presunto delito de lesiones y abuso de la autoridad, ha comparecido hoy viernes ante los medios de comunicación locales para dar cuenta de su versión de los hechos, y lo ha hecho acompañado por los representantes de la Comisión Islámica, Coalición por Melilla, el Foro Intercultura, Prodein y Pro Derechos Humanos.
Jiar, que reside en las Palmas de Gran Canaria desde hace 18 años, ha relatado los hechos ocurrido el pasado día 7 de julio, fecha en la que llegaba al aeropuerto de Melilla junto a algunos miembros de su familia, procedente de las Palmas. Según cuenta, el desencadenante de las agresiones fue una conversación que mantuvo, minutos después de descender del avión, con un agente de la Policía Local al que le solicitó que retirara la multa a un ciudadano que se encontraba en el interior de su vehículo aparcado en las afueras del aeropuerto.
Al ver que el agente no respondió, sino que tan sólo se limitó a exigirle “que me metiera en lo mío”, Said Jiar se decidió a pagar el importe de la multa, tras lo que recriminó al agente la falta de respeto que había demostrado hacia él.
Inmediatamente, el agente reclamó la ayuda de otra patrulla que se presentó en el lugar con tres agentes más, quienes, según cuenta el denunciante, a base de patadas y empujones, le introdujeron en un furgón policial mientras gritaban “sube al coche o te rompo la cara”.
Jiar continúa su relato, y asegura que una vez fuera del aeropuerto, los agentes llamaron a una nueva patrulla con tres nuevos policías locales, quienes lo trasladaron al nuevo furgón para conducirlo a la comisaría mientras le proferían insultos como “cállate moro de mierda, si no te echamos de Melilla”.
Una vez en la comisaría, los agentes tomaron las huellas de Said y le aconsejaron que firmara un papel “vacío” que les acababa de facilitar, algo a lo que se negó. Acto seguido, y mientras Said gritaba de dolor por las lesiones sufridas en la mandíbula, los policías locales le obligaron a desnudarse completamente, algo que tuvo que hacer ante las amenazas de los agentes.
Finalmente, el agredido fue trasladado al Hospital Comarcal de Melilla donde permaneció cuatro o cinco días, hasta que fue trasladado al Hospital Carlos de Haya de Málaga, donde fue operado de sus lesiones; unas lesiones de las que asegura que existe un parte, y que no se debieron, ha dicho, a una autolesión, tal y como mencionó el consejero de Seguridad Ciudadana.
Recuperado ya de su rotura de mandíbula, Said Jiar pide justicia y asegura sentirse “destrozado moral y físicamente”, aunque lo que más le duele es la situación en la que se encuentran sus hijos pequeños, a los que deberá proporcionar ayuda psicológica después de hacer presenciado los hechos.
Respecto a la identidad del agente que le propinó el puñetazo que le rompió la mandíbula, Jiar ha asegurado que se trata de un hombre de unos 40 años, alto, moreno y con barba.