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'Alambrada de amor y odio', última novela de Severiano Gil
Inmigración, Fuerzas Armadas, sueños sustancian la experiencia melillense de una soldado
Publicada en MeliYa el 17 de noviembre de 2005
Severiano Gil ha vuelto a las letras y a la edición de las mismas en clave de novela, su especialidad, pero una novela cercana a la historia y a la realidad. En el marco del Aula 10 de la UNED y acompañado por Alicia Benarroch, de la Comunidad Israelita melillense, presentó el pasado miércoles la última creación de su dilatada carrera bibliográfica, 'Alambrada de amor y odio'.
El autor se recrea en temas de candente actualidad y la vida social de Melilla como son la inmigración, unas Fuerzas Armadas que, desde hace poco relativamente, recibe en sus plantillas a mujeres, la violencia de género o el izado de una alambrada perimetral que separa Norte y Sur y que tantos dolores de cabeza le ha supuesto a Melilla en las últimas semanas.
Marta Ibáñez es una madrileña que busca aires nuevos y que llega a la ciudad como soldado profesional. La alambrada, esas guardias de vigilancia en los 9,5 kilómetros y medio de linde, es el fondo de pantalla para situar las vivencias de la soldado.
Vivencias que vienen revestidas de amor, odios y alguna penalidad. Ese es el primer escenario. El segundo se ubica en el piso de alquiler que comparte con otras compañeras y allí, Severiano Gil, sitúa la componente humana de su novela.
El melillense confiesa haber estado casi cuatro años describiendo pacientemente sus percepciones e incluso consultándolo con personas muy cercanas. La novela de Gil abandona el campo de la figuración literaria para adentrarse en unos relatos que bien podrían servir de fuente inagotable de información para un reportaje periodístico.
El acto literario contó con la presencia de amigos del autor y de personajes destacados del mundo de la cultura melillense con el cronista oficial de Melilla, Antonio Bravo Nieto como indiscutible mascarón de proa.