Opinión
Carta a los grupos de la Asamblea de Melilla sobre la tala indiscriminada de árboles en la Ciudad de Melilla
Publicada en MeliYa el 24 de mayo de 2005
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Manuel Soria González, no del portal.
Manuel Soria González
A/A GRUPO DE LA ASAMBLEA POPULAR, SOCIALISTA, CpM CIUDAD AUTÓNOMA DE MELILLA
Srs. Diputados:
Por medio de la presente nos dirigimos a Vds., para exponerles lo siguiente:
No se puede decir que existan demasiados árboles en nuestra ciudad, en otras ciudades de España y Europa, incluso mucho más populosas, los árboles que adornan sus calles son mucho más abundantes que en Melilla. Sin embargo en los últimos años, se han realizando talas indiscriminadas de árboles urbanos en muchas zonas de la ciudad, por poner ejemplos y no como lista exhaustiva podemos citar las talas de hace unos años de enormes y antiguos eucaliptos del margen del Río de Oro, hace unos meses los Ficus del barrio de los maestros y las palmeras de la carretera del aeropuerto, en estos días se han talado las raras acacias frente a la iglesia de San Agustín, varios árboles del Instituto de Huerta Salama y árboles de la calle del antiguo matadero, hace unos años también palmeras en la Calle Gravelinas. En los acuartelamientos ha habido numerosas talas de enormes árboles. Singular fue la tala del árbol más grande de Melilla la Araucaria del colegio Enrique Soler. Se han talado árboles incluso en zonas forestales como las pantallas de cipreses de la Granja Agrícola junto con algarrobos de este mismo espacio. También desaparecieron incomprensiblemente decenas de árboles del antiguo cuartel de Valenzuela muchos de ellos autóctonos de gran porte. Cada vez que hay una nueva urbanización los árboles existentes no se les exige integrar en los nuevos planes y acaban derrumbados por las palas excavadoras, como les ha pasado a cientos de olivos de las antiguas explotaciones agrarias. En la actualidad peligran decenas de grandes eucaliptos de la carretera Farhana que si no se cambia de actitud, dicha carretera quedará completamente expuesta al riguroso sol de nuestro verano. Existen cientos de alcorques vacíos que solo sirven para acumular residuos y que en ocasiones acaban tapados con cemento. Numerosas obras y construcciones no respetan los árboles anexos a ellas, llegando en ocasiones a perderse debido a las actividades de la construcción. Son muchas las llamadas a nuestra asociación preguntando por estas talas e intentando que actuemos de alguna manera. Sin embargo NO EXISTEN herramientas o recursos para compensar o denunciar estos destrozos, ya que por un lado suelen ser talas ordenadas por la Ciudad Autónoma, y si no es así no existe una ordenanza adecuada que castigue convenientemente la agresión. Si bien es verdad también se han plantado árboles en estos años, de ningún modo es comparable la desaparición de un árbol centenario de gran porte a la plantación de un árbol nuevo, que en ocasiones la envergadura del primero puede ser hasta mil veces la envergadura del segundo. Los árboles urbanos en nuestra sociedad occidental es algo que nos ha acompañado siempre siendo un elemento fundamental desde el propio concepto de ciudad. Elemento que debe cuidarse y tratarse como otros elementos urbanos atendiendo a las características de ser materia viva. El árbol urbano es un elemento vivo que atempera los rigores del caluroso verano, embellece sus calles, crea un refugio a las aves y acerca a los ciudadanos a la naturaleza. Debe ser clasificado como patrimonio de los melillenses.
Es por todo esto que;
SOLICITAMOS:
El establecimiento de una política de conservación de árboles urbanos en Melilla. La plantación de árboles en aquellos lugares susceptibles de realizarlo: Alcorques vacíos, grandes aceras, zonas de cemento, solares sin uso constructivo, etc. La subvención de la plantación de árboles de iniciativa privada. El censo y clasificación de todos los árboles urbanos de Melilla. La integración de los árboles dentro de los proyectos a realizar. La realización y aprobación de una ordenanza de zonas verdes adecuadas que respete a los árboles y sancione su desaparición convenientemente. El establecimiento de un procedimiento específico para el talado de un árbol. La clasificación de los árboles como patrimonio natural equiparándolos de manera similar al patrimonio artístico y monumental.
Sin más particular, y ofreciéndonos para colaborar en cualquier cuestión referida con el tema, les saludo atentamente,
Manuel Soria González Pte. Guelaya-Ecologistas en Acción Melilla