Opinión

Desde la Medina: El viejo Cañón retorna a sus murallas

Publicada en MeliYa el 1 de julio de 2005

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Paco Gámez Pérez., no del portal.

Paco Gámez Pérez.

Desde la Medina: El viejo Cañón retorna a sus murallas

Por fin ya goza de un sitio digno el viejo cañón, el que tanto tiempo estuvo a su suerte a los pies de la muralla de la Florentina, han tenido que pasar unos años, largos años, tal vez de olvido, quizá abandono o dejadez por quienes nada o poco les interesaban nuestro Patrimonio e Historia.

Hoy, 29 de Junio de 2005, alzo mi copa, simbólica copa, para brindar por esta bien llevada gestión, por quienes ahora asumen la responsabilidad de salvaguardar nuestro Patrimonio, un trabajo que me consta difícil y caro, difícil por la maniobra, estudio y el trabajo -(así mismo de las muchas horas con las pertinentes consultas a las doctas personas que bien saben de nuestro enclave e historia)- que se ha tenido que desarrollar para ubicarlo, no precisamente en el sitio que estábamos acostumbrados a verlo Torreón de las Gabias o Cabras, razones de seguridad y el peso del mencionado cañón, algo más de cinco toneladas, hacían imposible retornarlo a su lugar primitivo, no obstante su nueva ubicación el Torreón de San Juan, nos resulta, al menos a un servidor, de muy buen agrado, máxime teniendo en cuenta que se le ha situado, reposa, en una cureña, reproducida, según información, de los planos originales de la época, todo un acierto de esta Fundación Monumental y sobre todo de su primer responsable, le faltan pequeños detalles, pero me dicen que en breve estará en un muy perfecto estado de revista. Y digo caro porque todos sabemos del valor económico que conlleva un despliegue para acometer esta tarea, máquinas de un muy alto tonelaje, los operarios que han tenido que intervenir para llevar esta acción a buen fin, digo... a mejor muralla, pero dado y viendo que a veces nuestro heraldo se utiliza en otras cosas o cosillas, ésta si merecía pagar su alto precio, el que fuera, sigo pensando que las buenas acciones y gestiones no se deben mirar por el valor de la peseta, hoy euros, miremos e invirtamos por nuestro entorno y hagamos de el lo que todos deseamos que no es ni más ni menos que preservar, custodiar y dejar en herencia a aquellos, nuestros hijos y descendientes, Melilla La Vieja lo merece y nuestra Historia así lo reclama.

Felicidades, a quienes corresponde, aunque siempre hay quienes se apunten los tantos, no es mi caso, seguro que mis criticas ya pasadas, siempre constructivas, de nada o poco han servido; y a aquellos que vienen con chaqueta y corbata para ver y estudiar si nos conceden el tan deseado Patrimonio de la Humanidad para nuestra Melilla la Vieja se convencen de una vez que aunque lentos trabajamos seguro para y por la Medina que todos, insisto, todos deseamos recuperar; nos faltan pequeños empujes, solo pequeños, el deseo y esfuerzo lo tenemos, tan solo nos queda arrimar los hombros sin colores ni banderas, y si alguna tiene que enarbolar a los vientos que sea la de entre rojos atardeceres envolviendo rayos de sol.

Saludos cordiales.

Paco Gámez Pérez